El mes de abril se despide con un crecido paquete de medidas anticubanas, implementadas a su antojo por EE.UU., en sus pretensiones imperiales extraterritoriales y dentro de las cuales el turismo ocupa un lugar importante.

Washington en su actual ofensiva contra La Habana, que no hace más que reforzar el ya criminal bloqueo de seis décadas, busca impedir a toda costa que Cuba reanime su economía y siga- con todo su derecho- el camino político y social que quiera.

En ese sentido, la industria del ocio está en la mira de la Administración Trump, pues se conoce que es uno de los sectores estratégicos y para el cual este Destino está dotado de un sinnúmero de bondades naturales, estructurales y también, por qué no, de un atributo especial: el cubano, anfitrión por excelencia, alegre, servicial y dispuesto siempre a dar batalla.

Así las cosas, La Unión ha sumado otros cinco nombres a la lista de más de 200 entidades y subentidades nacionales prohibidas para los norteamericanos, según se indicó recientemente en el Registro Federal.

Un cable de la Agencia PL da cuenta que esa gaceta gubernamental informó en su sitio web que el Departamento de Estado daría a conocer el miércoles último de manera oficial las nuevas adiciones al listado unilateral elaborado por La Unión, como parte de su política de creciente hostilidad hacia la isla caribeña.

De acuerdo con el documento efectivamente publicado en la fecha anunciada, los otros nuevos sancionados son la empresa Aerogaviota, los hoteles Santa Isabel, El Caney Varadero y Meliá Marina Varadero Apartamentos; así como el Diving Center-Marina Gaviota (centro de buceo).

Las fuentes consultadas refieren que la versión original de la lista fue divulgada en noviembre de 2017 como parte de las determinaciones del propio gobierno de Trump, para limitar más el comercio con el país antillano y los viajes de los estadounidenses.

El Ejecutivo estableció entonces que los ciudadanos norteamericanos tienen prohibido realizar transacciones financieras directas relacionadas con las entidades incluidas en el listado, que se actualiza ahora por tercera vez.

Luego de la primera publicación, que incluyó unos 180 nombres, justo un año después, la Oficina Oval agregó 26 subentidades y realizó enmiendas a otras ya comprendidas en la lista debido a cambios de apelativo; en tanto en marzo pasado sumó cinco.

La mayor de las Antillas ha calificado de arbitrarios tales anuncios, integrados por una diversidad de entidades supuestamente vinculadas al sector de la defensa y la seguridad nacional. En la enumeración se incluyen desde los Ministerios de las Fuerzas Armadas y del Interior, y la Policía Nacional Revolucionaria, hasta empresas, sociedades anónimas, la Zona Especial de Desarrollo Mariel, y las Terminales de Contenedores de Mariel y La Habana.

La noticia de que se añadirían nuevos objetivos la dio a conocer el 17 de abril el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, quien en un agresivo discurso pronunciado en el sureño estado de Florida, por más detalles en la ciudad de Miami y con un público bien anticubano, anunció la adopción de otras medidas contra la ínsula, entre ellas más restricciones a los viajes y límites al envío de remesas.

Ese mismo día, el secretario de Estado, Mike Pompeo, confirmó que a partir del dos de mayo la administración Trump permitirá la total aplicación del Título III de la Ley Helms-Burton, una normativa que ratifica el carácter extraterritorial del cerco impuesto por Estados Unidos contra Cuba hace casi 60 años.

Tal acápite posibilita a ciudadanos estadounidenses demandar en las cortes de esta nación a personas y entidades, incluso de terceros países, que inviertan en este territorio en propiedades nacionalizadas, tras el triunfo de la Revolución el Primero de Enero.

Tenemos la certeza de que vendrán más interferencias e intromisiones de parte del enemigo del Norte, pero la Revolución reitera ahora y siempre lo hará, su firme decisión de enfrentar la escalada agresiva de Estados Unidos, como lo patentizó en su declaración el Gobierno Revolucionario inmediatamente que trascendieron los anuncios de Bolton y Pompeo. La saña de la “vendetta” imperial castigará al pueblo, eso sí es cierto, pero ello no impedirá que Cuba y los cubanos sigan adelante por su senda, la escogida por nosotros y por nadie más.