CAMAGÜEY.- Poco probable es que Estados Unidos y también su aliado: Israel, vuelva a abstenerse durante la votación en la Asamblea General de Naciones Unidas a favor de la resolución cubana, señalada para este 1ro. de noviembre en Nueva York y en la que se aboga por el fin del bloqueo económico, mantenido de manera criminal contra Cuba durante 55 años por la nación norteña.

El 26 de octubre del 2016, Barack Obama flexibilizó sus relaciones con la Mayor de las Antillas en el curso de la última etapa de su mandato y sorprendió con la abstención de su país y, además, cumplió la promesa de visitar La Habana.

Sin embargo, el actual inquilino torció el camino de un acercamiento, atado al compromiso de responderle a la mafia cubano-americana y a su amuleto, Marco Rubio.

Lo que para Donald Trump es una victoria, la de arreciar una política hostil hacia Cuba, con el tiempo se le convertirá en un bumerang en el seno de la sociedad norteamericana porque afecta muchos intereses de hombres y mujeres de negocios que ven aquí un mercado de oportunidades.

¿Cuántos países votarán a favor, en contra o se abstendrán, el próximo miércoles? está por ver. Es muy arriesgado decir una cifra, lo que sí pienso que la mayoría de las naciones dignas estará nuevamente al lado de Cuba; EE.UU e Israel en contra y algunos presionados por los designios de Trump, quizás, adoptarán la tercera posición.

Sería una metedura de pata más de Trump ante la opinión pública mundial mantener el hostigamiento, pero parece no importarle nada. ¿Cuántas barrabasadas ha cometido en materia de política internacional en lo que va de 2017 cuando todavía no lleva un año en el poder?

No esperemos de Trump una reacción favorable. Para que no haya dudas, el pasado 19 de septiembre en el segmento de alto nivel de Naciones Unidas dijo que no cesará el bloqueo si la nación caribeña no cumple reformas exigidas por Washington.

Difícilmente se difunda por los medios internacionales de prensa la noticia que circuló el año pasado, como en Telesur: “Histórica votación de la resolución cubana contra el bloqueo en la ONU, Estados Unidos e Israel se abstuvieron”.

Mientras Trump agudiza las contradicciones, Cuba anuncia nuevas medidas migratorias que entrarán en vigor el 1ro. de enero del 2018, una contribución real en profundizar los vínculos de la emigración con la nación frente a intrigas que se tejen.

La noticia no pudo tener mejor escenario que durante el IV Encuentro Nacional de Cubanos Residentes en Estados Unidos y hecha pública por el canciller Bruno Rodríguez Parrilla, quien se encuentra en Nueva York para asistir a la Asamblea General, dedicada al tema del bloqueo y su aprobación por el concierto de naciones del mundo.

Desde 1992, este foro marca un momento importante para que la comunidad internacional manifieste —a través del voto en contra— el rechazo categórico a la demencial política del Gobierno estadounidense.

Cuba no es la que se aísla, es Estados Unidos. Reconforta saber que a finales de septiembre, alrededor de 40 presidentes, primeros ministros y cancilleres aprovecharon la oportunidad de dirigirse al mundo durante el debate anual de alto nivel, para apoyar la causa cubana.

Sin dudas, la opinión pública mundial estará atenta a lo que sucederá este miércoles en la sede de la ONU.

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