LA HABANA.- (ACN) La aplicación del bloqueo impuesto por Estados Unidos ocasionó pérdidas a Cuba, de abril de 2016 a junio de este año, por un monto de cuatro mil 305 millones de dólares, el doble de lo que requiere la economía nacional para su desarrollo, se supo hoy en esta capital.

Al comparecer en una audiencia pública de condena a la persistencia de esa política unilateral, Nieves Pico, especialista del Instituto Nacional de Investigaciones Económicas, ejemplificó que según estimados la Isla necesita anualmente dos mil 500 millones de dólares de inversión extranjera directa para alcanzar su progreso económico.

 Convocado por la Comisión de Asuntos Económicos del Parlamento cubano, en el intercambio se conoció que el daño ocasionado por la aplicación del bloqueo económico, financiero y comercial de EE.UU. contra Cuba durante casi seis décadas ascendió a 822 mil 280 millones de dólares, al tomar en cuenta la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional.

 Pico expuso que a precios corrientes, durante todos estos años, el cerco estadounidense ha provocado perjuicios por más de 130 mil 178 millones de dólares.

 En presencia de estudiantes de la Universidad de La Habana y de trabajadores de varios sectores, Faustino Cobarrubia, del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM), alertó que esas cifras están subvaloradas, pues el bloqueo ha acompañado a Cuba desde el nacimiento de su Revolución como una guerra económica intensa.

 De ahí que resulte imposible evaluar realmente su impacto, dijo el analista, y señaló que esa guerra entró ahora en una nueva fase, protagonizada por los recientes episodios relacionados con los supuestos ataques contra los diplomáticos estadounidenses en La Habana.

El Héroe de la República de Cuba Ramón Labañino aseveró que no hay dinero que pague el daño inmenso provocado por el bloqueo al pueblo cubano, el cual no claudicará ante el hostigamiento del Gobierno norteamericano, acotó.

Desde la sede de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba, Alejandro Rodríguez, estudiante de la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana, condenó el mencionado cerco y su efecto extraterritorial, al restringir el desempeño de las empresas nacionales en el mercado internacional, y obstaculizar sus relaciones con compañías foráneas.

 Al pronunciarse también en contra del bloqueo, Orlando Pérez, presidente de la Cooperativa de Créditos y Servicios Frank País, de Artemisa, destacó que la puesta en práctica de esta política incide en los rendimientos de las cosechas, ante las limitaciones del país para acceder a insumos como fertilizantes y semillas.

El primero de noviembre la Isla presentará, una vez más ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el proyecto de resolución Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba, iniciativa que desde 1992 recibe en ese foro un categórico respaldo.