Evite que el agua llegue al mar

Los números, argumentos y datos están sobre la mesa. Falta que los órganos decisores den el visto bueno, de acuerdo con la solvencia financiera del país y su posterior inclusión en el plan de la economía para que las mangueras flexibles, asimiladas por el Centro Integrado de Tecnologías del Agua (CITA) no queden como una utopía malograda en el impulso a la producción arrocera en Cuba.

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Cuba avanza en la informatización de la sociedad

La aprobación e implementación de una política para la informatización de la sociedad cubana, marcó sin dudas, la vida del país en el año que concluye. Máxime si en los últimos años se habían venido dando pasos para lograr un mayor acceso de los cubanos a Internet...

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De obrero a Máster en Ciencias

Hay seres humanos que encierran en sí una gran fuerza de voluntad, que logran conquistar altas metas, y desde una humilde labor llegan a favorecer la vida de un pueblo, aunque la sutileza del destino les lleve de la mano pasito a pasito, y con el respaldo de una gran obra, alcancen lo que más desean.

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Educar también es construir

Con diciembre siempre llegan crónicas, entrevistas… historias de sus siembras. A ningún medio de prensa en Cuba le es ajeno el homenaje a los maestros, a ese gremio que hace suyas tantas vidas y misiones.

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La carrera que nunca termina

Para la profesora Ana Jústiz Guerra, la vida es como una clase que jamás culmina. Esta maestra, alumna y ferviente seguidora de José Martí, comparte las vueltas de un destino que desde bien temprano juró lo dedicaría a la enseñanza, al arte de entregar sabiduría para recibir placer espiritual.


Las Marías

María del Carmen, María Elena y María Julia Álvarez Núñez, o simplemente las Marías, son tres evangelios vivos, como dijera José de la Luz y Caballero, porque ellas sí educan, es lo que han hecho desde muy jovencitas, apenas con 14 años.


Miriam, mi primera maestra

Miriam Castillo Guerrero es la protagonista de una vida dedicada al noble e importante arte de educar, una historia que dura cuatro décadas y media. “Yo solo tenía 15 años, imagínate, con esa edad me entregué a la enseñanza”, cuenta a Adelante Digital.


Liliana Souto Amador y Elizabeth Sosa del Valle comparten en la vida mucho más que el gentilicio que las enorgullece, el género y la vocación; estas dos mujeres que desde hace tres décadas y media entregan día a día su aliento a la educación camagüeyana.


Noventa y cinco y sigue como el vino

La  FEU, es la organización joven más vieja de Cuba que no pierde su esencia y continúa comprometida, igual que lo hicieron ellos hace 95 años, con el futuro de Cuba.