SIERRA DE CUBITAS, CAMAGÜEY.- Una cara distinta se observa en el norteño municipio de Sierra de Cubitas. Allí se palpa la realidad que todos deseamos, esa de avanzar a pesar de las dificultades y de celebrar porque tenemos muchas razones. Varios de sus habitantes están comprometidos con su pueblo y saben la importancia que tienen su aporte desde ese pedazo de tierra que tanto puede dar. Ellos saben que se puede, lo demuestran, lo viven a diario.

Así vimos cómo Yuneki Figueredo Landa con solo ocho trabajadores en su cochiquera aporta desde hace alrededor de seis meses, varios kilogramos de carne al porcino, con quien comenzó un contrato el cual ya sobrecumple.

“Tenía mis corrales en el pueblo pero choqué con la situación epidemiológica y tuve que cambiar de lugar. Pedí un préstamo al banco de ochenta mil pesos y con esos monté una buena parte de las naves en esta área que estaba tupida completa en marabú. Hoy ya veo los primeros resultados, pero quiero ir más allá, tengo un muy ambicioso pronóstico de ser el mayor productor de carne en la provincia, algo grande pero que con esfuerzo y dedicación se puede lograr”, aseguró Yuneki en la entrada de la finca que lleva por nombre La Mercedes, en honor a su madre.

La mujer en el campo también tiene sus secretos, según Petronila, tratarlas con amor es uno de los trucos más efectivos.La mujer en el campo también tiene sus secretos, según Petronila, tratarlas con amor es uno de los trucos más efectivos.

El mismo sentir lo comparten Petronila Marta Rondón, Belarmino Fernández y Leoner González Sánchez, tres campesinos de esos que les sobra humildad y sencillez. Ellos consolidan mediante un fuerte trabajo, varias producciones de alimentos hacia la comunidad y Acopio.

Corta de palabras pero grande en entusiasmo, Petronila demuestra que en el campo la mujer también tiene logros. Ella pertenece a la Cooperativa Mario Herrero toscano y en una caballería tiene sembrados cítricos, frutales y cultivos varios como plátano, yuca y ensaladas.

“Yo vengo tempranito, guataqueo, le saco la hierba al sembrado y luego me voy a atender los puercos y demás animales que también criamos. La mujer se puede acomodar en el hogar y el trabajo del surco, pero hay que vivir en las tierras, siempre que se le ponga amor, el objetivo se logra”, explica la mujer amante a las plantas y a los animales.

“Desde que vinieron la Secretaria del Partido del municipio a pedirme un mayor esfuerzo en las producciones, comprendí la importancia de mi labor y me propuse crecer. Recibí también mucha ayuda por parte del gobierno quienes me facilitaron entre otras cosas la reparación de mi tractor, la pintura y sus cuatro gomas. El compromiso hoy es mayor y mi respuesta no puede demorar”, comentó Belarmino en medio de un surco de frijoles que se encuentra listo para recoger.

“A mí me enseñaron mucho sobre los cultivos intercalados, pues yo no tenía ni idea sobre qué era eso. Se nota mucho la diferencia, en menos espacio recojo más e incluso al estar concentrado todo tengo que caminar también menos. Ahora quiero más tierras, para ello necesito terminar un pozo porque la sequía es muy fuerte, pero de que se puede no hay dudas”, dice Leoner mientras camina orgulloso por su finca enseñándonos sus siembras como trofeos.

Yusnier utiliza el arado con bueyes, una técnica que además de efectiva le ayuda en la economía.Yusnier utiliza el arado con bueyes, una técnica que además de efectiva le ayuda en la economía.

Yusnier Suárez por otro lado es un joven productor de solo 30 años perteneciente a la CCS Roberto Rodríguez de este municipio se motivó al ver el resultado de los demás campesinos con la tierra y desde hace un año que aporta con sus cosechas y en poco más de seis hectáreas tiene sembrado plátano macho, frijol, tomate, ajo, cebolla y ají pimiento.

“A los jóvenes como yo les diría que no le tengan miedo al campo, que el trabajo fuerte es bien remunerado y que nuestra provincia necesita de las producciones para seguir mejorando y mientras más seamos, más produciremos”, apunta Yusnier quien piensa montar además una cochiquera a inicios del 2017.

Así camina hacia adelante este municipio, que aunque es bendecido por sus fértiles tierras, no goza de la misma suerte con el manto freático, pues el agua se pierde en las profundidades del suelo. Estas características provocan un esfuerzo doble de los campesinos si resultados se quieren obtener, pero que desde ya hay resultados palpables a este sacrificio.

Sierra de Cubitas tiene mucho aún por dar, pero lo dará. Esa tierra conocida por sus dulces cítricos hoy renueva los extensos sembrados de naranja y toronjas por nuevas especies más resistentes y productivas. El camino es largo y duro, todavía queda mucho por hacer, pero la voluntad de los cubiteños supera estas dificultades.