La escena se repite de lunes a sábado en ese punto, ubicado geográficamente a 1,5 kilómetros del poblado cabecera municipal, yendo por la carretera que conduce a la portuaria zona de Nuevitas.

La desintegración de la UBPC Congreso, en Lugareño, otro asentamiento poblacional de Minas, obligó a Francisco Hernando Argilagos a variar hace cinco años su estatus laboral de técnico agrónomo por el de fabricante de bloques.

La labor que desempeña este hombre, de 48 años, quien se ve curtido por el trabajo, es mezclar en la concretera la arena de resistencia, granito y el cemento P-350, suministrado a los dos operarios, que se rotan entre sí el trabajo manual.

No es fácil mantenerse horas doblados echando la mezcla en el molde y aunque es a la sombra, pero en medio de un fatigoso calor.

La bloquera, perteneciente a la Empresa de Industrias Locales abastece obras de la construcción de empresas del territorio, de personas naturales y de acogidas a subsidios bancarios a través de los puntos de venta.

Casi nunca los representantes de las empresas que va a recoger los bloques llevan personal para manipularlos hacia la cama de los medios de transporte. Son ellos los encargados de asumir esa operación.

En carretilla, del área de producción, trasladan los bloques de 10 por 50 centímetros, hacia un punto donde permanecen siete días, echándole abundante agua dos veces al día, responsabilidad que recae en una mujer. Luego permanecen tres semanas más en reposo hasta estar listos para la comercialización.

En la instalación están listas dos máquinas para procesar bloques de 15 por 50 centímetros, surtido de mayor demanda en el municipio, a la espera de unas tablillas para montar los moldes.

Roturas de los camiones de la base de carga municipal ha limitado la extracción de los 3 700 bloques asignadas a comercio interior y los 4 000 a organismos del municipio.

Es útil que el flojo de extracciones se agilice, primero, por la necesidad de las inversiones y para no mantener estancado el inventario de producto terminado y que en un momento determinado llegue a limitar el flujo productivo.

Omelio de La Torre Rodríguez, jefe de la bloquera, dio fe que se buscan alternativas para no estancar la producción, que hasta hoy cuenta con los aseguramientos materiales.

Él acababa de regresar de la cantera “Viet Nam Heroico”, en el municipio Sierra de Cubitas, donde fue a concretar las entrega de los áridos para que la pequeña industria siga su ritmo y la calidad no decaiga, vigilada rigurosamente por ellos y periódicamente por el personal de normalización de la Empresa.
 

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