SIBANICÚ, CAMAGÜEY.- Inactividad es una palabra borrada del léxico de los trabajadores de la fábrica de quesos de Sibanicú. Al menos es la percepción que capta el forastero apenas rebasa la entrada principal de la industria.

Para ellos todo es noticia. Bueno que así sea. Mientras tratan de sostener los niveles de producción de queso en la etapa final de año, abren paso a un movimiento renovador para que la demanda futura del turismo de la cayería norte no los sorprenda.

Con ese empeño tiene que ver lo narrado por el ingeniero mecánico Reynaldo Adán González, fundador de la planta y quien recuerda como si fuera este minuto la visita de Fidel Castro, ocurrida el 25 de julio de 1989, cuando aun no se había materializado el sueño de disponer de esa industria.

Junto a Lorenzo Delgado Delgado, director de la fábrica, Adán mostró, primeramente, la reluciente y recuperada estación de recibo de leche, gestión acompañada del montaje de una nueva descremadora y la contribución en esta de los innovadores del centro.

El área de los laboratorios no se queda atrás. La teoría es válida para el colectivo, de que quienes no se preparan no llegan al final. La remodelación prevé mantener los estudios fisicoquímicos e incorporar definitivamente los microbiológicos realizados hoy fuera del centro y otros que garanticen un nivel de calidad óptimo no solo de productos terminados sino de las materias primas.

En la nave de producción los jóvenes queseros no se sienten sorprendidos, no dejan de situar la materia prima en envases pequeños para pasarla luego al proceso de curado.

Adán señala allí hacia las dos cuvas recuperadas, instaladas hace 25 años y vitales para el flujo productivo.

El último lugar recorrido fue la armazón de hierro, sostén para recuperar el banco de hielo, cuyos paneles se construyeron por la Empresa de Producciones Mecánicas (EMPROMEC). El objetivo de esta obra es estabilizar la capacidad de enfriamiento de las neveras para mantener a una temperatura adecuada las producciones terminadas y en proceso que se maduran para su posterior comercialización.

Bárbara Mastrapa Gutiérrez, la económica, dijo que la industria láctea en el país tiene un programa de recuperación en tres años y de las siete plantas escogidas está la de Sibanicú. “Hemos ido dando las primeras informaciones, el orden de prioridad de los equipos que necesitamos, todos vinculados a la parte de la producción. Ya el personal de Adán hizo el levantamiento de la construcción civil que hace falta en materia de la impermeabilización de techos, recuperación de pisos y neveras”.

Antes de marcharnos, Lorenzo Delgado, manifestó la confianza de que con el colectivo y el consejo de dirección con que cuenta podrán lograrse muchas cosas con el interés de añadir al proceso productivo la elaboración de requesón, sin desatender su surtido líder Patagrás #6, de amplia demanda en el mercado con su fórmula concebida localmente.

Poco faltaba para que saliera de la fábrica un pedido de 10 toneladas de queso Gouda, Patagrás 6 y 12 con destino al polo turístico de Varadero en un esfuerzo que la economía agradece a pocos días del advenimiento del aniversario 56 del triunfo de la Revolución.