CAMAGÜEY.- La informatización de la sociedad ha apostado entre otros asuntos porque cada vez en mayor cantidad de sitios se puedan realizar operaciones comerciales con tarjetas magnéticas. Sin embargo, todavía hay tiendas en las que los POS, equipo que permite el pago, están desconectados. Y aún más grave, se dan casos en los que se paga la electricidad por la telebanca y al poco tiempo, sin más explicaciones, “cortan la luz”.Camagüey ya cuenta con más de 214 400 tarjetas magnéticas. Mas, la descoordinación entre organismos, la falta de previsión y de infraestructura convierten en una trabazón un asunto que pudiera fluir.

DIGITAL O REAL, SER O NO SER

Entre las ventajas de contar con una tarjeta magnética se encuentra la posibilidad de realizar el pago online de la electricidad, el agua, los teléfonos, los impuestos de la ONAT y la recarga del celular. La aplicación Transfermóvil permite, desde cualquier teléfono android realizar operaciones utilizando una Tarjeta Multibanca de Bandec —en la provincia son más de 3 400— o Banca Remota del BPA —más de 5 000—, todas debitando su cuenta.

Tal facilidad de pago gana confianza entre los camagüeyanos. Entre 2 000 y 2 500 clientes utilizan la Banca Móvil para sufragar el servicio de electricidad. Carlos López Ramos, técnico en redes y sistemas de la dirección comercial de la Empresa Eléctrica, asegura que su entidad tiene un sistema para recepcionar los pagos por esa vía, “en la Unión Nacional Eléctrica está la página, desde la que se descargan los ficheros que envía el Banco, mi función es tomarlos y enviarlos a las sucursales”.

El mecanismo funciona a nivel nacional, pero como asegura López Ramos, no han encontrado respuesta a por qué le llegan telebancas, a veces, hasta con siete días de retraso. Mientras que las especialistas de ambos bancos, Lilianne Morales Almaguer, del BPA, e Isabel Delgado Cutiño, de Bandec, aseguraron a Adelante que los pagos se publican, a más tardar, al otro día.

López Ramos explicó que el sistema que usan los bancos no retira los archivos ya abonados, “emites el pago por la banca móvil y puedes hacerlo doblemente desde un cajero”. Si el servicio ya acumula casi dos años en funcionamiento y las quejas de los usuarios rondan sobre las mismas problemáticas, ya es hora de encontrar las brechas.

Para mitigar daños existe una opción, no muy factible para quienes trabajan, “si el cliente presenta el comprobante que emite el cajero, el kiosco o el mensaje de texto de la APK al técnico que cortará el servicio, este no debe hacerlo. La Empresa toma medidas para disminuir las molestias a los usuarios, los archivos con los pagos se colocan en el FTP, accesibles para nuestras sucursales. La facturación se termina por lo general el día 7 y se envía al banco, después de esa fecha el usuario puede insertar el ID de su factura en el Transfermóvil o en el cajero automático para pagar. Se recomienda no hacerlo en los últimos días del mes”.

Otros servicios que se pueden saldar mediante este canal son la cuenta telefónica y los impuestos de la ONAT. En el caso del primero, Mailen Durán Rodríguez, comunicadora de Etecsa, esclareció que el sistema se ha perfeccionado, “las quejas han disminuido, ya no sucede lo que al inicio con los pagos que no llegaban a su destino”.

Igual impacto ha tenido el cobro de tributos, porque la aplicación elimina la pérdida de tiempo haciendo colas; Arisbel Castellano Guerra, jefa del departamento de Atención al Contribuyente, dio a conocer que el servicio es utilizado por cuentapropistas y agentes tributarios. En ambos casos goza de muy buena aceptación por la rapidez y la seguridad.

Lilianne Morales Almaguer aclaró que ante dificultades con los pagos lo primero es reclamar en la propia oficina de la entidad, presentando el comprobante.

Por su parte, Isabel Delgado Cutiño reiteró la necesidad de coordinar acciones entre los organismos implicados para evitarle molestias al cliente. “La mayoría de los procesos se ejecutan a nivel nacional, pero en los territorios hay un espacio rectorado por el Consejo de la Administración Provincial para coordinar e impulsar los pagos electrónicos”. Darles a dichos encuentros utilidad práctica pudiera ser el primer paso para aflojar el entuerto..

LOS CONTRA DE UN POS

Al cierre de octubre se habían vendido mediante esos equipos en la red de tiendas minoristas más de 16 millones de pesos, ventas nada significativas, pues como promedio en el país se procesan más de 17 000 operaciones diarias con tarjetas nacionales.

Fincimex-Camagüey tiene en el territorio 641 POS, de estos, 576 ubicados en comercios. Resaltan los 250 de Cimex que cubren el 85,3 % de las cajas, y los 98 de la Cadena Caribe, que apenas llegan al 53 % las  suyas. Eso sin tener en cuenta que los primeros días de cada mes es una proeza realizar alguna acción por esta modalidad.

Laritza Huerta Mora, administradora de Fincimex-Camagüey, expuso que hoy se cuenta con tres variantes de conectividad: “La telefónica demora entre 30 y 40 segundos para procesar una transacción; la IP entre cinco y diez segundos, pero solo la tenemos en El Encanto, La Manzana, Zona Más y la Dutty Free del aeropuerto; en menor cantidad está presente la GPRS, para aquellos sitios donde no hay posibilidad de otra conexión que no sea por aire. Ya se han instalado cinco de ese tipo en tiendas de Gelma”.

Según Melanio Scrichs Salas, jefe del departamento de Informática de la cadena Caribe en la División Territorial Camagüey, inicialmente tenían independiente la línea del POS, pero al no haber un uso frecuente de tarjetas magnéticas se fueron desechando. “Hoy hay casos en los que sobre una misma línea están el teléfono, la alarma, los datos y los POS, sobrecarga que incide en la velocidad de estos últimos. Se hace el esfuerzo para que en cada piso haya como mínimo dos POS y se colocan en las cajas con más ventas”.

Scrichs Salas se refirió a las ocho demandas de líneas que Etecsa no ha podido satisfacer, porque llevan una inversión que no está en los planes. “Sucede en Los Tinajones, por ejemplo, que cuenta con un solo teléfono para todo, y pasar una tarjeta es extremadamente difícil. La línea de deseo es que cada caja posea su POS, pero hoy Fincimex no tiene disponibilidad. Trabajamos en un levantamiento físico que nos permita saber cuántas líneas necesitamos para independizar los Terminales de Punto de Venta (TPV) de los demás servicios. La solución depende de que Etecsa garantice la línea de transmisión de datos y Fincimex cubra las necesidades de POS”.

Respecto a la rotura de los equipos, Melanio Scrichs explicó que por la poca estructura de Fincimex —solamente una persona para atender los POS—, sobre todo en los municipios, “muchas veces hay que esperar que un carro de la cadena pueda traerlos a la oficina, porque no está creado un sistema de guardia y tampoco tienen movilidad”.

Gran responsabilidad tienen los cajeros dependientes, quienes en ocasiones, por estos problemas, se resisten al uso de los TPV. Tanto Cimex como Caribe sostuvieron que trabajan para que sus empleados comprendan lo ventajoso de dichas ventas y realizan acciones de divulgación en los territorios donde no se vende casi por esa vía.

Gleinis Tamayo Benítez, jefa comercial minorista de la sucursal Cimex-Camagüey, declaró que aún existen indisciplinas por parte de los trabajadores, a los cuales se les aplican medidas disciplinarias. “Si el equipo está roto y no lo reportan es una violación; nuestra misión es facilitar el medio de pago a los usuarios”. Pero la corporación debe continuar trabajando porque solo el 3 % del total de sus ventas se realiza por TPV, a pesar de tener una línea exclusiva en la mayoría de sus establecimientos.

Cuesta creer que si las personas pueden ahorrar de un 2 a un 5 % cuando compran con tarjetas, prefieran no hacerlo. Quizás influya la incomodidad de la lentitud del proceso, el cual incluye la toma de datos al cliente, que este firme el comprobante o incluso, como en algunos sitios de la cadena Artex, deba indicar un número de teléfono para localización, vulnerando la privacidad del consumidor.

Para Abel González Carmenates, especialista comercial de la cadena Caribe en la División Territorial Camagüey, el pago electrónico es una vía de protección al cliente “en caso de un cobro doble se le avisa, porque hay quienes no llevan el estado de cuentas y no se enteran”. Cuando sucede, la persona debe asistir a la tienda, por donde mismo compró, para que se le haga la devolución en el término de 30 días. Respecto a la exigencia del carné, Huerta Mora, administradora de Fincimex, expresó que el comercio tiene que confirmar la identidad del propietario de la tarjeta mediante ese documento. “Se trabaja en la nueva plataforma que creará las condiciones para validar la operación mediante un PIN”.

Y SIN EMBARGO SE EXTIENDE

La tienda Gran Hotel tiene uno de los 27 POS de que dispone la cadena Caracol. Allí, Yoneirys Yordy Lugo, dependienta comercial, dijo preferir el POS por ser más cómodo, “todo está en saber cómo trabaja el equipo, cómo están las líneas y cerciorarse bien de que esté conectado; cuando se cumple con los pasos es muy difícil que falle la operación, aunque hay días en que se pone muy mala; la técnica está en no desesperarse”.

Tres puntos de venta de materiales de la construcción en la ciudad de Camagüey cuentan con POS para la venta a los subsidiados. Según la dependienta de El Río, Mayelín Cosío Sánchez, el proceso fluye con normalidad aunque en ocasiones falla la conectividad a la hora de cerrar las operaciones. A pesar de ello han vendido por dicho canal más de 101 000 pesos, evitándoles más trámites a los clientes.

Eva Suárez Castro, propietaria del hostal Yaneva, es una de los tres trabajadores del sector no estatal que cuenta con POS en su negocio desde hace dos años, “aún no hay mucha cultura, pero los clientes lo agradecen”. Fincimex explicó que para hacer la solicitud se debe tener la documentación en regla y lo aprueban en La Habana.

La estrategia a nivel nacional intenciona el incremento de la red de aceptación de tarjetas como medios de pago, creciendo a un ritmo de 2 000 TPV por año.

En el 2018 en la provincia se han instalado 61 POS y a partir del 2019 el reto principal será migrar la red actual hacia la nueva plataforma.

Cuba se desarrolla, la informatización de la sociedad es palpable, se invierten millones de pesos para lograrla. El comercio electrónico pudiera tener muchos contras, pero llegó para quedarse y los cubanos tendremos que adaptarnos a comprar más con menos efectivo. Hacia allá va el futuro, caminemos entonces en POS de un mejor servicio.