CAMAGÜEY.- Si vives en esta laberíntica ciudad, seguramente has transitado por la calle República. En esa arteria camagüeyana, la galería-restaurante Qbanísimo ofrece una combinación perfecta entre arte y cocina.

Apenas intentes asomarte para ver los precios, una joven de agradable voz te invitará a entrar y mirar, si así lo deseas. Allí encontrarás un sitio “cubanísimo, pero diferente”, tal como lo anuncia el artista Raidel Ortega Vega en ese, su acogedor espacio de creación.

Serán tantas las obras de arte dispuestas a ser admiradas en la galería Ortega, que tal vez necesites decirle a tu compañera(o) “ayúdame a mirar”, tal como lo hizo el niño del cuento El mar, escrito por el uruguayo Eduardo Galeano.

Quizá llame tu atención, de entre todos los retratos colgados en las paredes, el de una bella mujer de pelo rubio y ojos y cejas en total armonía. Pensarás, a lo mejor, que se trata de Marilyn Monroe —la actriz estadounidense—, pero cuando digas ese nombre en voz alta, en seguida la gentil muchacha que te recibió, rectificará: “No, es Rosita Fornés, todo el mundo la confunde”. Y es que la nuestra, la cubana Fornés, fue igual de bella, dirás para tus adentros.

Fotos: Orlando Durán Hernández /AdelanteFotos: Orlando Durán Hernández /Adelante

Luego intentarás identificar al resto de los personajes de las fotografías situadas alrededor de la original de Rosita. Hallarás a Rita Montaner y Alina Rodríguez, entre las féminas; también encontrarás al Benny (Benny Moré), Ernesto Lecuona, Bola de Nieve (Ignacio Villa), Enrique Almirante y Alden Knight, todos valiosos representantes de nuestra auténtica cultura.

En la pared consiguiente apreciarás en sus dimensiones más naturales a Fidel Castro, el grande, el líder de la Revolución Cubana, a Camilo Cienfuegos en una imagen del reconocido fotorreportero Perfecto Romero, y al Che Guevara. Podrás mirar también a Ignacio Agramonte, Máximo Gómez y Antonio Maceo, esos luchadores incesantes por la libertad de esta Isla.

Y después de mirar todas esas fotografías, apreciarás también las obras de arte creadas por Ortega a base de cucharas, tenedores, monedas, alambres y otros materiales metálicos: decoración exclusiva de este espacio gastronómico y expositivo donde hasta la música es “divina”.

Cuando pienses que nada más puede maravillarte del lugar porque solo falta la comida, te servirán a la mesa, si te decides por estos platos, un exquisito arroz frito con camarones salteados. El pollo idilio te sorprenderá por su manera de preparar y su aderezo con ajíes, aceitunas y seguramente algún ingrediente “secreto”.

Disponibles están también otras opciones deliciosas para darle “gusto” al paladar, pero tendrás que llegarte hasta República un día de cumpleaños u otra celebración, o simplemente un día cualquiera, de esos en que como yo, no planeaste ir hasta la galería-restaurante Qbanísimo.