SANTA CRUZ DEL SUR, CAMAGÜEY.-Los actuales habitantes del poblado de pescadores de Santa Cruz del Sur no heredan hoy la costumbre de sus ancestros de “jumarse” en temporada ciclónica y no irse de la orilla del mar ante el más inminente peligro.

Miriadis López Álvarez, jefa del grupo de trabajo político-ideológico del Consejo de Defensa Municipal, activado por el evento meteorológico Irma, no quiere recordar la anécdota ocurrida con un matrimonio cuando el huracán Paloma en el 2008.

Salieron en composición de Consejo de Defensa a persuadir a vecinos de la playa, y la pareja, con el agua al cuello, insistía en no abandonar, hasta que se dieron cuenta de la posibilidad real de perder la vida.

El equipo de Adelante que recorrió ayer esa localidad, la cual guarda el amargo recuerdo de más de 3 000 víctimas reportadas durante el ciclón del 9 de noviembre de 1932, comprobó que el arraigo por la tierra es diferente.

Lo dicen Dalia Isabel Mesa Pérez, delegada del Poder Popular y presidenta del Consejo Popular, quien lleva en funciones de Gobierno cuatro mandatos. “Los vecinos perciben mejor el riesgo. A pesar de que los vientos que puedan llegar aquí sean de las bandas espirales, se sensibilizan con la situación”.

Un activista del barrio, con un megáfono, advierte a viva voz la necesidad de evacuarse. Están los que no esperaron el llamado y en camiones, carretones o bicitaxis emprendieron el camino hacia la casa de familiares.

Armando Peláez Elvirez, presidente de la Zona de Defensa Playa, informó que hasta ese instante sumaban 71 las personas autoevacuadas y anunció la llegada de una ambulancia para trasladar a una anciana de ese entorno a un lugar con mejores condiciones.

Aparte de tener mucho arraigo entre los pescadores, Gilberto Lugones Guerra, presidente de la Federación de Pesca en Santa Cruz del Sur en la playa es el delegado de la Circunscripción 12, y comentó: “El Paloma los enseñó, no esperan la orden de evacuación y con ellos van hacia lugares seguros colchones, muebles… han aprendido mucho”.

Cuando la fase de Alarma llegó, los recursos de la escuela de kayack y de otros centros ubicados en el litoral, quedaron asegurados.

La sesión vespertina del Consejo de Defensa Municipal, encabezado por su presidente Rolando Esquivel, confirmó la adopción de medidas para evitar pérdidas de vidas humanas y materiales. Todo lo previeron: de Las Delicias extrajeron productos agrícolas como plátano macho; de El Francés, yuca, y acelerararon el acopio de maíz para la distribución en las placitas, consumo social y venta en Camagüey.

Los puntos vulnerables por crecidas de ríos, asentamientos poblacionales aguas abajo no son descuidados como tampoco las disponibilidades de agua de la presa Najasa Dos, con 57 millones de metros cúbicos, de una capacidad de 87.

Omar Pimentel López, vicepresidente de ese órgano, detalló los aseguramientos de alimentos para la población, de combustible, y la observancia de la higiene de los locales que funcionan como centros de evacuación.

En el sureño municipio conocimos la noticia de que la población de Playa Florida había sido evacuada hacia el politécnico agrícola Sabino Pupo, y la confirmamos en la página web de la emisora local:

“Cerca de 400 habitantes de las comunidades de Los Güines y Playa Florida fueron trasladados hacia lugares más seguros de la cabecera municipal, como parte de las medidas preventivas para proteger la vida del ser humano y sus bienes ante la amenaza del potente huracán Irma”.

Radio Florida difundió la adopción de medidas en industrias azucareras por la posibilidad de afectaciones en almacenes del crudo, el resguardo de instituciones culturales, mientras la Empresa Alimentaria preserva recursos y mantiene sus producciones.

Santa Cruz del Sur quedó atrás con cielo despejado y nubes dispersas, pero listo para enfrentar los embates de Irma, que mantiene en vilo a Camagüey.