CAMAGÜEY.- Reposadamente encontramos a los dos en su hogar en uno de los edificios de la Avenida Jayamá, en el reparto del mismo nombre. Los autores del libro: Fidel en Camagüey habían pasado la prueba de fuego frente al público que acudió a la presentación del título en la céntrica calle Maceo.

Rolando García Parés y Cándida Pedrosa Marichal se declaran personas apasionadas por la historia y con espíritu para investigar mientras tengan fuerzas. Lo hacen con el deseo expreso de dejar un legado a las generaciones que se encargarán de darle continuidad a la Revolución.

Contra la lógica periodística, el cuestionario de preguntas fue organizado sobre la marcha, sin la presión del tiempo, y en lo esencial buscando las motivaciones de ellos para elaborar esta obra de más de 200 páginas, un compendio que abarca la presencia de Fidel desde 1947 hasta el 26 de julio de 1989 en Camagüey, fecha en que pronuncia el trascendental discurso en la Plaza de la Revolución Mayor General Ignacio Agramonte.

A Cándida, pedagoga y mujer al fin, le correspondió iniciar la conversación.

“Soy profesora de Historia. Me apasiona tanto la de la localidad como la de Cuba. ¡Imagínese! Siempre hemos trabajado la historia desde que estábamos en Sibanicú. Y en este caso, porque no se puede perder lo hecho por nuestro Comandante en Jefe con la Revolución”.

El libro se conceptualiza dentro de la historia local y está en el programa del grado 12. “Para los muchachos es importante conocer lo que Fidel orientó tanto en la Vocacional, en Planta Mecánica… yo siempre he defendido lo que dice Estela Calonni, periodista y escritora argentina: hay que recobrar memoria para no perder futuro. Si perdemos la historia estamos perdiendo el futuro de la Revolución. ¿Qué nos dio el capitalismo? Hambre, explotación, no había escuelas...”.

Rolando toma la palabra para recordar los 59 días que Fidel estuvo en Cayo Confite, que allí cumplió los 21 años, y su primera misión internacionalista. Entró de soldado y salió como jefe de compañía.

“A los subordinados les decía que cuando llegaran a Santo Domingo en la expedición organizada para liberar a esa nación de la dictadura de Leónidas Trujillo, no se iban a enfrentar al ejército, sino a dirigirse a las montañas a hacer una guerra de guerrilla. En 1953 quiso hacerlo con el asalto al cuartel Moncada. No pudo. Desembarcó en el Granma el 2 de diciembre de 1956 y allí cumplió su meta de liberar a Cuba de la dictadura de Fulgencio Batista”.

Reveló algo poco conocido. Ángel Castro, el padre del Líder Histórico de la Revolución, trabajó en Cayo Romano; Lina Ruz, la madre, y dos de sus hermanas, están inscritas en Sibanicú, antecedentes de su presencia, y lo que los motivó también a “hacer este pequeño aporte a la historia local. Sabemos que faltan muchas cosas que en un futuro podremos incrementar con más vivencias de su estancia en Camagüey, provincia a la que reconoció por sus potencialidades agrícolas”, dijo, y retomó el contenido del libro.

“El que analice este material observará cómo quiere Fidel que sean los cuadros, los directores, los administradores y el Partido”.

Elaborarlo le llevó mucha investigación, consultar cientos de páginas de Adelante y de otros medios de prensa escrita y, sobre todo, recibieron una inapreciable colaboración en los archivos del periódico local y del Partido en la provincia, así como de periodistas y fotógrafos.

“Fue complejo, porque mientras usted más investiga más tiene que sintetizar, y para elaborar los antecedentes costó trabajo”, manifestó ella, al tiempo que Rolando señaló la profundidad de la cronología que poseen de dirigentes de la provincia de Camagüey y de sus visitas públicas.

Con Fidel en Camagüey los profesores tienen una fuente de consulta recopilada en un solo texto, y prácticamente esta primera edición se ha agotado. Son muchas las solicitudes que reciben para que repitan la presentación del libro.

En las postrimerías de la entrevista, Cándida, recogiendo el sentir de Rolando, oficial del Ministerio del Interior, quien a pesar de estar retirado asume la dirección del museo de los órganos de la Seguridad del Estado, señaló que Fidel es un líder del siglo XX y XXI; como él, cada cien años surge un hombre con esas cualidades.