FLORIDA, CAMAGÜEY.- Alberto Soler Omares, “Farruco”, para sus compañeros, ha vivido la mayor parte de su vida apegado a un viejo torno y pensando cómo, desde la innovación, resolver los problemas de la economía y el país.

Recientemente resultó congratulado en el parque central de Florida, por su título de Héroe del Trabajo de la República de Cuba. En su taller ferroviario 60 aniversario, tuvo agasajos también del consejo de dirección, y en un matutino compartió con sus compañeros las jornadas vividas desde su llegada a La Habana el pasado 25 abril para participar en las actividades centrales por el Primero de Mayo, hasta el regreso a Florida; momentos inolvidables, según refirió.

Por la novedad del título honorífico otorgado era inaplazable un intercambio de preguntas y respuestas con este Héroe, de 64 años.

— ¿Laboraste siempre pensando en ser Héroe o es parte de su formación como trabajador?

— Cuando empezamos en 1977 aquí eran dos turnos de trabajo, de 3:00 a.m. a 11:00 a.m. y de 11:00 a.m a 7:00 p.m. Había que trabajar fuerte, y nosotros nunca pensamos en eso. Los fines de semana nos íbamos para la caña. Era otro el momento.

“Pertenecíamos al sindicato azucarero y a partir del 2011 al del transporte. La parte ferroviaria siempre ha sido un transporte industrial. Hoy mismo se transporta alcohol, miel, amoniaco, caña...

“Esa medalla no se la debe a uno en lo personal, sino a la familia, al colectivo de trabajo. Hemos sido uno en el taller 60 aniversario con una incidencia no solo en la provincia, sino en la nación. Fortalece más.

“Nuestro parque de equipos tiene más de 40 años. Alguna gente pregunta, que si es necesaria la Asociaciaón de Innovadores y Racionalizadores (ANIR); yo digo es imprescindible. A las máquinas hay que hacerle muchas cosas”.

Se adentró en otro aspecto que traía en agenda: las innovaciones.

“Soy fundador del movimiento de innovadores. Imposible acordarme ahora de la cantidad que he realizado, pero son unas cuantas. Nosotros mantenemos la misma igualdad de aquello, cuando era vanguardia de la ANIR. Hoy es la condición y el sello 8 de octubre, y la hemos estado recibiendo durante toda esta etapa”.

— ¿Qué crees que te falta todavía por lograr?

¡Por lograr falta mucho! Todos los días uno aprende algo nuevo y cada día que el parque se va poniendo más viejo, hay que seguir haciendo más. Es la necesidad que tiene la provincia y el país de resolver problemas a los equipos tractivos y de arrastre; trabajamos con la combinadas cañeras, con los ejes, la caja de velocidad y todo lo que se necesite en el municipio. La ANIR trabaja en todas esas prioridades.

—¿Has pensado en la jubilación?

Nunca. Me siento fuerte. Soy joven todavía, 64 años, solo con un poco de canas. Me enorgullece ser Hijo Ilustre de Florida y fundador del Taller.

—¿Qué le dijiste a Machado Ventura cuando te puso en el pecho la medalla de Héroe?

Como me interesa mi colectivo, le dije: cuando usted vaya por Florida a visitar los centrales Agramonte y Argentina lléguese un momentico al '60 aniversario' que allá lo estamos esperando. Me explicó que iban a entrar coches nuevos, rapidito, pero me lo explicó y agregó: lo vamos a tener presente.

—¿En algún momento de la ceremonia pasó por tu mente la figura de Fidel?

¡Cómo no me va a pasar! En el año 1984 estuve con el Comandante cuando los vanguardias tenían que ir a La Habana.

—¿Cómo innovador para ti, el Che fue un paradigma?

Él fue el iniciador del movimiento de innovadores. Fue quien nos dio el ejemplo, y como decía, todo hombre tiene derecho a cansarse, pero el que se cansa no puede ser vanguardia.