Foto: Del AutorFoto: Del AutorCAMAGÜEY.- Dayami Rodríguez García tiene el aliciente de que en el centro que dirige, la Unidad Empresarial de Base Soluciones Mecánicas (Somec), donde predominan los hombres, nunca ha sido mal mirada por el llamado sexo fuerte y, sobre todo, sí respetada desde que puso un pie en la planta en 1996 como ingeniera mecánica, con apenas 24 años.

A esta mujer, inconfundible por su atractiva personalidad y esbeltez, lo mismo puede hallarla en su oficina, en los talleres junto a los mecánicos, soldadores, innovadores o en el salón de reuniones del Comité Central del Partido, al que se honra pertenecer como miembro de esa instancia política desde el 2016.

“Ellos me tienen consideración y respeto, lo que me hace sentir halagada y, a la vez, comprometida a seguir luchando por la permanencia del colectivo como Vanguardia Nacional durante cinco años consecutivos, de que todas las cosas salgan bien, de que se cumplan todos los planes. Eso nos va comprometiendo.

“Me siguen en todas las cosas que nos proponemos y me apoyan, porque una sola no puede lograrlo en estos cuatro años que llevo al frente de la UEB”.

La sustitución de importaciones se enmarca dentro de los objetivos de trabajo de Somec, y ella lo define de la siguiente manera:

“Devolvemos la vida útil a los medios pesados de la construcción, que hoy están en el mercado internacional en el entorno de medio millón de pesos cada equipo nuevo, también a los de arrastre, e inmersos también en un programa de recuperación de camiones Kamaz, con la responsabilidad de devolver a sus labores a estos vehículos, tanto del sector nuestro como de otras ramas del país a las que brindamos servicios”.

—¿Cómo logras combinar las obligaciones laborales y políticas con las del hogar?

—Esto se logra con el apoyo de la familia, de mi esposo, de mis hijos, de mis padres y mi hermano, que aunque no viven conmigo, cuando estoy complicada, mi mamá me dice: “yo te hago la comida”, y papi la recoge. Es gracias a ellos que logro vincular la vida laboral, como la social, la del hogar y la política.

—¿Eres la única mujer líder en este tipo de entidad en Cuba?

—Sí, somos nueve plantas reparadoras en el país, y la única que cuenta con una mujer es la de Camagüey.

—¿Retos para el 2018?

—Echar a andar en este mes de marzo una inversión de la planta de reparación de equipos de rodaje del sector de la construcción, de tecnología china de punta, cumplir con los altos planes productivos y el programa de 6,4 millones de pesos, y la decisiva contribución de nuestra ANIR; mantener la condición de Vanguardia Nacional. Nada, seguir superándome profesionalmente y dar todo el aporte, tanto en lo económico, político y social, en lo humano y lo familiar, en las metas que pueda proponerme como mujer.

—¿Cuáles son los aspectos que a las mujeres les queda por resolver?

—Nosotras mismas saber que podemos hacer lo que nos propongamos, hacernos sentir y que nada nos puede detener. Además, no menospreciarnos ni subvalorarnos. Es la independencia que tenemos que tener y proyectarnos metas que podemos lograr con nuestro deseo, voluntad, sacrificio y una autoestima por encima de lo que cada cual se pueda imaginar.