CAMAGÜEY.- De la mente del Dr.C Luis Bérriz, presidente de Cubasolar en el país, fluyen las ideas con la misma fuerza que la energía ocupa espacio en nuestras vidas, aunque no siempre el potencial energético del que se dispone es utilizado creadora e inteligentemente.

En una visita anterior a Camagüey conversamos con amplitud con este hombre, de imagen frágil, poseedor de conocimientos y capaz de transmitirlos, sin tener que apelar a recursos didácticos, solo con palabras, cargadas de razonamientos y enseñanzas.

Bérriz está de nuevo en Camagüey, esta vez para participar en el V Taller Nacional de Promoción Tecnológica: Tecnología para el abasto de agua y uso de Fuentes Renovables de Energía, AguaFre 2017, en el balneario de Santa Lucía, auspiciado por el Centro Integrado de Tecnología del Agua (CITA), el INRH y la institución que dirige.

La primera pregunta: ¿Dónde cree que se necesita trabajar más para consolidar las fuentes renovables de energía (FRE) en Cuba y en particular en Camagüey?, la respondió con argumentos más que convincentes.

“Lo primero, los recursos energéticos existen. Hay que trabajar más en en la cultura medioambiental. Esa es la base. ¿Cómo utilizar lo que tenemos?: viento, residuales, agua y otros recursos mucho más de lo que necesitamos. El gran problema es cómo usarlos.

“En enseñarle a la gente cómo tiene que hacer las cosas. El conocimiento es fundamental, saber cómo se hace un digestor de biogás, un calentador solar, cómo darle tratamiento correcto a los residuales, a reciclar y todo con alta eficiencia. No botar nada, todo tiene alto valor, incluso, energético. A veces tenemos una mentalidad de consumidores y no de productores”.

Le he escuchado hablar de la posibilidad de que se puede ayudar a los gobiernos locales en consolidar los consumos energéticos, saber en realidad las necesidades…

“En ocasiones pensamos que sabemos, y no sabemos tanto. Cuando decimos nuestro consumo energético, decimos tanta electricidad, petróleo y tanta gasolina, y no es así. Cuando hablamos de consumo debemos decir cuánto necesitamos para la iluminación, la cocción de alimentos, en ver la televisión, en abastecernos de agua, en realidad, en qué consumimos la energía.

“Tenemos que saber las necesidades energéticas por uso final. La propuesta es una cosa, necesitamos saber, conociendo estas necesidades poder tomar las decisiones correctas”.

—Hay otro elemento que parece importante que usted mencione y es cómo a veces hay una fiebre de pintar casas y edificios de rojo y eso eleva la temperatura…

—Usted a veces se sitúa arriba del techo de la casa a mirar las azoteas y ver los techos negros por los impermeabilizantes que compramos, rojo o verde oscuro. Estamos en Cuba, tenemos que usarlo blanco, pintar las paredes de ese color o de colores muy claros, de lo contrario las paredes adentro tienen cincuenta grados.

“Usamos poco los conocimientos de física ambiental. Estamos en un país tropical. Tenemos que ver que la pared oscura absorbe la radiación solar y la convierte en calor. Esto lo tenemos que tener en cuenta. No utilicen una ventana de cristal y pongan una cortina oscura adentro porque si entra la radiación se convierte en calor”.

—En cuanto a Camagüey, qué valor le concede al CITA.

Prefirió primero hablar de las potencialidades de la provincia en energía renovable.

—La energía renovable que tiene Camagüey puede abastecer al país, pero posee, además, un potencial científico, las universidades… tiene en estos momentos la Universidad en la carrera de Arquitectura una materia de fuentes renovables de energía en el último año. ¡Muy bueno que se esté dando!

“Antes formábamos a los arquitectos sin saber nada de esto y es aplicable en los proyectistas, ingenieros mecánicos, eléctricos e industriales.

“El CITA es un centro que tiene la misión de investigar y de enseñarle al mundo cómo abastecerse de agua con las FRE, es el único centro nacional y tiene una importancia tremenda.

“Cuando hablamos de alimentación, de energía, de agua, lo hacemos de cuestiones elementales para la vida. Con el agua tú das alimento, el gasto energético es muy grande, el agua de la misma forma que gastas energía, el agua a la vez es una fuente de energía, se complementan.

“El CITA tiene cosas muy buenas, sobre el trabajo hidráulico, la bomba de soga, los molinos de viento, sifones… tienen un nivel de elementos que hacen falta. Nos habíamos acostumbrado a utilizar mucha electricidad para el suministro de agua y la despilfarramos. Este centro tiene algo, es la base fundamental que es el ahorro y la eficiencia, cuestiones que hay que llevarlas a todo el país.

“Usted no puede decir que vamos a producir paneles solares fotovoltaicos para generar electricidad y después voy a bañarme con un calentador que consuma más energía. Del CITA, otro asunto importante es el riego en la siembra de arroz y que ahorra más de la mitad del agua con mangueras flexibles, experiencia que hay que ir extendiendo al país”.

Los razonamientos del Doctor Bérriz hay que llevarlos a la práctica para bien de la economía, del país y también del medio ambiente en momentos en que el cambio climático se enfurece y se abre paso el Programa Vida en Cuba.