Foto: Del AutorFoto: Del AutorCAMAGÜEY.- Jorge Domínguez Rodríguez es uno de los cubanos que, sin ser mago, saca las soluciones de debajo de la manga.

En el recién celebrado foro de ciencia y técnica de la Empresa Eléctrica de Camagüey, el experimentado innovador mostró a los participantes al encuentro una de sus últimas propuestas: el transformador elevador de voltaje, construido con elementos recuperados.

El equipo permitió poner en funcionamiento un analizador de redes con los que se comprueban los metros contadores de multifunción y de otro medio que provee la carga para la prueba, aseguró el entrevistado.

El tipo de estudio nació tras las orientaciones de la Unión Nacional Eléctrica, desde instaurarse la remodelación de la medición y producirse los cambios de esquema de voltaje en consumidores metrados con medios de baja tensión.

Señaló que los instrumentos que poseen no son suficientes para efectuar la revisión, de ahí que surgiera la idea del transformador con sus accesorios que eleva el voltaje, un equipo sencillo, pero muy útil.

Bastó enrollar un núcleo de transformador de corriente recuperado, dado de baja, y alambre de un transformador potencial y hacerlo con los niveles de voltaje afín, lo que da respuesta a las comprobaciones que realizan en el terreno.

Más de tres años en funcionamiento no deja lugar a dudas de la efectividad del transformador, que cabe en cualquier espacio de la maleta de trabajo que lleva consigo el personal de comprobación. Jorge espera que en lo adelante se generalice en otras unidades del sector en el país.

—¿De no existir, qué dificultades podía traerle a ustedes?

—Si hay un fallo en el montaje de un equipo de medición nuevo no es posible determinar la efectividad de la operación de no contar con este sencillo equipo, con el cual hemos comprobado 225 servicios de consumidores mayores de más de 50 kiloWatts, tanto por alta como por baja tensión, es decir, en grandes industrias.

Jorge tiene la disposición de generalizar la innovación siempre que le garanticen los recursos, postura mostrada en los más de treinta años en la ANIR, de los 57 que tiene.

—¿Cuántas innovaciones acumula?

—Difícil recordar cuántas. Casi en todos los foros participo, pero una de las más recientes, de gran impacto, fue en el foro de hace dos años: dos mesas de comprobación de metros contadores que por falta de piezas de repuesto estaban subutilizadas, adaptándoles un patrón electrónico a cada una.

No es un genio, pero con este trabajador eléctrico hay que quitarse el sombreo.