Antonio Guiteras, joven con voluntad indomable

Ejemplos que confirmen este concepto sobran, pues rostros jóvenes, en su mayoría, fueron los que se alzaron en la manigua por la independencia frente al colonialismo español, levantaron las banderas del antiimperialismo y combatieron en las filas del Ejército Rebelde y la clandestinidad.

La figura de Antonio Guiteras Holmes es una de ellas, primer líder revolucionario que supo anteponer los intereses del país a las compañías imperialistas al decretar la intervención oficial de la mal llamada Compañía Cubana de Electricidad, propiedad del poderoso consorcio Electric Bond and Share.

Este hecho sucedió el 14 de enero de 1934 cuando Guiteras ocupaba el cargo de Secretario de Gobernación del Gobierno de los 100 días, gabinete presidencial formado por integrantes de derecha y demagogos, fieles serviles a los intereses de los Estados Unidos.

La medida fue una justa respuesta a las evasiones de esa compañía norteña, que abusaba con las altas tarifas impuestas a sus clientes y no hacía caso  a los reclamos de sus trabajadores.

Tony Guiteras no vaciló en rubricar  el decreto ley que disponía la intervención  de  la poderosa  empresa y nombró, además, a un trabajador como su administrador provisional.  Al mediodía se restableció la corriente eléctrica.

Durante el periodo puso en práctica un programa mínimo de reformas sociales de gran repercusión popular como la implantación de la jornada laboral de ocho horas, la institucionalización de un sistema de seguros y retiros para los obreros, la autonomía universitaria y la rebaja de los precios de los artículos de primera necesidad.

 Aunque nació el 22 de noviembre de 1906 en Filadelfia, Pennsylvania, EE.UU., Tony llegó a Cuba en 1913 debido a problemas de enfermedad de su padre, de origen cubano.

 Creció en un ambiente de amor por la patria de José Martí y de pensamiento liberal, que pronto hicieron fuerza en él para unirse a quienes buscaban  acabar con los males de la seudorepública, por eso con apenas 17 años fue arrestado por una protesta estudiantil.
 

Quiso ser militar pero un defecto visual se lo impidió, y fue entonces que optó por estudiar Farmacia en la Universidad de La Habana, sitio que incentivó más en él el espíritu rebelde y lo vio formar parte del grupo fundador del Directorio Estudiantil Universitario.
 

Venció los exámenes finales de su Doctorado en Farmacia en agosto de 1927 con calificación de sobresaliente y el 25 de ese mismo mes, cuando contaba sólo con 20 años recogió su título en la Casa de Altos Estudios.
 

Guiteras comenzó a ser conocido por su actitud en contra de Gerardo Machado, luego por su oposición al gobierno mediatizado de Carlos Manuel de Céspedes y por la creación de  la Joven Cuba, organización revolucionaria y antiimperialista.
 


Fue portador de una ideología socialista y estuvo consciente de que lo primero que se debía lograr era la verdadera independencia del país, pero toda intención debía partir por frenar la injerencia del vecino del norte en la Isla, por lo cual  consideró la opción armada como medio de obtener el poder.

Con su muerte  el ocho de mayo de 1935, resultado de una delación, se perdió la figura más empinada, el ánimo mejor templado, la voluntad más indomeñable, el brazo más enérgico y el espíritu más puro del movimiento nacional revolucionario, como dijera el escritor y Canciller de la Dignidad, Raúl Roa.

Creer en jóvenes como Antonio Guiteras Holmes, siempre ha sido una línea de la Revolución cubana, pues ellos son catalizadores morales de su pueblo,  que confía y cuenta con la nueva generación para seguir con su proceso de justicia social.

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Fidel en Camagüey