CAMAGÜEY.- Este jueves el equipo Camagüey cayó ante Villa Clara 80-91 en el primer juego de la semifinal de la Liga Superior de Baloncesto masculino, que se disputó en el Palacio de los Deportes Rafael Fortún Chacón de esta ciudad.

Más allá de la buena actuación de los Lobos, el marcador final estuvo sesgado por los continuos errores de los Tigres, principalmente en el orden defensivo. Desde el primer cuarto el Director Técnico camagüeyano Juan Morales se vio inconforme, pues sus pupilos no respetaron los esquemas planificados para detener el ataque rival.

Los locales estuvieron debajo en la pizarra durante todo el encuentro (22-25, 42-44, 58-69 y 80-91) y aunque reaccionaron en los últimos cinco minutos, no pudieron recuperarse del fatídico tercer parcial.

El veterano Andy Bofill lideró, otra vez, la ofensiva de los visitantes con 30 puntos y provocando más de diez faltas en acción de tiro. El alero Yuniskel Molina (20 tantos) y Neslier Abreu (18) fueron letales en los contragolpes y apuntalaron la victoria. Por los nuestros destacaron Yohanni Baldó (16) y el refuerzo espirituano Luis Castillo (13).

La estrategia asumida por los villaclareños, con transiciones ofensivas en velocidad, afectó la táctica de contención de los locales. Varios de los Tigres actuaron ansiosos y presionados ante el compromiso de acceder a la final. Incluso hombres con acostumbrado protagonismo como Yordanis Jaca y Vladimir Francis perdieron la concentración.

Otra nota negativa es que para el segundo encuentro estaban en duda dos integrantes del quinteto titular camagüeyano: Vladimir Francis y Baldó, pues salieron lesionados del tabloncillo este jueves. Adoloridos ambos declararon a Adelante Digital que aún estaban dispuestos a jugar bajo cualquier circunstancia.

Según Jaca “el equipo no cumplió con el plan técnico-táctico. No fuimos disciplinados y a este nivel eso se paga con la derrota. Espero que podamos rectificar rápidamente para empatar la serie. El público puede confiar en nosotros, mantenemos las ganas y el objetivo de luchar por el título. Solo caímos en una batalla”.

Si analizamos las palabras del capitán y las estadísticas de la etapa clasificatoria podemos pensar en la remontada. Contra Villa Clara nuestro equipo alcanzó los dos picos anotadores del torneo 94-101 y 89-104, y solo fracasaron en una ocasión 75-62.

Quizás por esta razón el DT agramontino también confía en la reacción: “Es normal que pasen estas cosas cuando se ha jugado toda la temporada fuera de casa. Los muchachos salieron con mucho ímpetu pero poco sentido colectivo. No obstante, no vamos a bajar la cabeza porque sabemos que enfrentamos a un rival asequible. Hay que rectificar en acciones defensivas que no se ejecutaron correctamente como los relevos de marca y los cercos reboteadores. Además, ellos tienen que concentrarse para finalizar las jugadas, perdimos puntos hechos”.

Visto así, el principal problema de los Tigres en este comienzo fue que no actuaron como tigres. Ahora el colectivo de dirección intentará que cada atleta se mire al espejo y reflejen en la cancha la garra del feroz felino.

Ahora existen dos opciones: Camagüey podría recuperar la senda del éxito o los Lobos tendrán el play off completamente a su favor, cuando los dos equipos luchen en el tabloncillo del coliseo del Casino Campestre con la mirada puesta en la corona nacional.