CAMAGÜEY.- Con la Liga Superior de Baloncesto femenina que por estos días transcurre en la ciudad de Guantánamo, sucede lo mismo que con tantos otros eventos organizados por el Inder en los últimos tiempos: la razón de su convocatoria no pareciera ser la de convertirse en un verdadero espectáculo deportivo, sino tan solo en un punto más, entre los cumplidos, de algún plan de trabajo.

Solo así puede entenderse la virtual “clandestinidad” que ha caracterizado las primeras jornadas de ese certamen, cita élite de las basquetbolistas cubanas, de cuyo nivel competitivo da fe la asistencia de varias integrantes de la selección nacional.

En principio se debe tener en cuenta que este año no quedó más alternativa que repetir la modalidad de “concentrados” empleada durante el calendario precedente. La necesidad de ahorrar recursos al presupuesto del Estado se impuso como razón comprensible e inapelable si se pretendía mantener la Liga.

Bajo tal premisa se celebraron los torneos regionales de ascenso (uno de los cuales transcurrió en Camagüey) y fueron programadas las rondas clasificatorias que animarían los seis mejores quintetos de la Isla. La primera de esas instancias se pactó para la ciudad del Guaso, la segunda para la capital lugareña, y la tercera –junto con las semifinales y la final-- para La Habana.

El caso agramontino contaba con la singularidad de apostar por un escenario poco habitual: el coliseo Ángel Alberto Martínez, de Nuevitas, en lo que hubiera constituido un regalo para la afición de la Ciudad Industrial y un acertado reconocimiento a los esfuerzos de los trabajadores del Inder local en la recuperación post-Irma. Fue una posibilidad que se barajó por meses y que hasta hace pocas semanas se mantuvo como intención de los directivos del deporte de las canastas en la provincia. En definitiva no llegó a concretarse.

El traslado de las acciones hacia la ciudad de Camagüey no solo supuso el cambio de un tabloncillo por otro, sino también la imposibilidad de la provincia para acoger la competencia. Motivo: la parcial coincidencia de fechas entre la Liga (del 6 al 12 febrero) y la Semana de la Cultura, acontecimiento que demanda la mayor parte de las capacidades de alojamiento de que dispone la urbe. Resultado: se impuso la necesidad de buscar una nueva sede para la segunda ronda de la lid, responsabilidad que aparentemente asumirá el propio Guantánamo (resalto “aparentemente”, porque todavía varios medios de prensa señalan a Sancti Spíritus como posible asiento de esa ronda).

La astracanada no terminó con el comienzo de la Liga. Camagüey constituye uno de sus ejemplos paradigmáticos. Si bien la ausencia de la imprescindible Leydis Oquendo ponía a las nuestras en una senda tan “cuesta arriba” que costaba incluirlas entre los planteles con opciones, su combatividad y la presencia de varias atletas de oficio dentro de su nómina, permitía alentar al menos una discreta esperanza.

En definitiva, no ha sido así. Al redactarse estas líneas las Panteras marchaban últimas del escalafón, tras sufrir derrotas en sus tres primeras presentaciones. Por lo visto, les será complicado abandonar tan ingrato puesto. Decirlo es fácil: en su debut, el domingo, las pupilas de la profesora Migdelys Millet cayeron por la mínima ante Santiago de Cuba (67-68), en las jornadas sucesivas acumularon definiciones similares ante Pinar del Río (61-64) y Guantánamo (42-67), y el miércoles se acogieron a la fecha de descanso general. Para jueves y viernes tenían pactados compromisos ante las dos selecciones más “difíciles”, Capitalinas y Sancti Spíritus.

Lograr los datos que sustentan el anterior párrafo puede considerarse una heroicidad. Prácticamente ninguno de los medios nacionales ha dado cobertura a esta Liga, y solo el jueves en la mañana –a cuatro días de que comenzaran las acciones-- el Inder ubicó en su sitio digital el correspondiente hipervínculo a un portal con el calendario, las estadísticas y los resultados de los juegos. Todos deben analizarse con cautela, pues en los listados se hallan errores tan flagrantes como el de atribuir a las agramontinas el triunfo en su desafío con las indómitas, algo que en realidad no sucedió.

Así se lo confirmó al colega Luis Florencio Rodríguez el periodista guantanamero Aramís Sánchez Maza, de la planta CMKS Radio Trinchera Antiimperialista. El desenlace es corroborado por una nota del telecentro Solvisión bajo la firma del reportero Pablo Soroa Fernández. Sin embargo, en la publicación del Inder nacional persiste el error.

Que una competencia como nuestra Liga Superior femenina afronte tales desencuentros, da pie al más justificado de los malestares. Pero sobre todo ayuda a entender el porqué de tanta apatía ante competencias que merecerían mejor suerte. El deporte es ante todo espectáculo, desde las jugadas que se eslabonen sobre tabloncillos y terrenos a la repercusión que motiven. Nadie debe olvidarlo.