CAMAGÜEY.- Hace algunas semanas Panteras y Tigres aseguraron su presencia en la Liga Superior de Baloncesto (LSB), tras meritorios desempeños en sus respectivos Torneos de Ascenso. Mas ambos éxitos constituyen solo los primeros capítulos de una temporada que para los camagüeyanos pudiera ser la de la oportunidad para retornar a planos estelares.

Al menos así piensan directivos y atletas de ese deporte, de tanta popularidad aquí, cuyos momentos más espectaculares transcurrieron ante multitudinarias aficiones en la sala mayor del Palacio de los Deportes Rafael Fortún.

“Camagüey llegará a esta LSB con dos equipos muy competitivos, que vienen de cumplir excelentes actuaciones en sus grupos de clasificación. Por eso pensamos que nuestro optimismo tiene razones de peso”, explicó el profesor Luis Bárbaro Gil, subdirector de la academia provincial de la disciplina; “un centro que por mucho tiempo vimos como un sueño pero que ahora ya es una realidad y no tardará en aportar resultados”.

Junto a Migdelis Millet Betancourt, directora de la selección femenina, Gil intercambió este sábado con los oyentes del programa Semanario Deportivo, de Radio Cadena Agramonte. Entre los temas del debate sobresalió el de los concentrados que acogerán la próxima Liga élite.

Se trata de un esquema competitivo planteado por la dirección nacional del Inder en aras de desarrollar el campeonato con un menor gasto de recursos. Pero a la pérdida de interés por parte del público que provocará, se suma el desgaste físico de los atletas, y sus consecuencias. “Si usted analiza, con los partidos organizados en tres segmentos de todas contra todas, se da cuenta de que el riesgo de una lesión es grande. Y esa posibilidad debe preocuparnos más por el hecho de que en 2018 serán los Centroamericanos y muchas de nuestras atletas (entre ellas, la floridana Leidys Oquendo) deberán estar en plenas condiciones para integrarse a la selección nacional”, señaló Millet, directora de las Panteras.

En el caso de las mujeres las instancias competitivas están pactadas para las ciudades de Guantánamo, Camagüey y La Habana, con una ronda de enfrentamientos en cada una. A los hombres todavía les falta por definir su hoja de ruta, pero los camagüeyanos esperan también poder agenciarse una de las sedes del calendario, para organizarla en el Coliseo Ángel Alberto Martínez, de la Ciudad Industrial de Nuevitas.

Esa instalación deportiva perdió parte de su nueva cubierta durante el azote del Huracán Irma, pero sus trabajadores se esfuerzan por volver a alistarla. “Llevar lo mejor de nuestro baloncesto a su tabloncillo sería el mejor reconocimiento al pueblo nuevitero, en medio de la etapa de recuperación que ahora enfrenta”, consideró Bárbaro Gil.

De acuerdo con lo visto en la “Fortún” (sede del TNA femenino) y la santaclareña “Sala Amistad” (que acogió la convocatoria para hombres), Camagüey no será un rival fácil para nadie. Las pupilas de Millet vuelven a tener como guía a Leidys Oquendo, quien intentará conducirlas otra vez a las semifinales de la Liga (en la temporada anterior alcanzaron un inédito cuarto lugar). Por los Tigres lo más significativo serán los aportes del experimentado Yordanis Jaca, a cuya zaga se perfilan nombres como los de Ángel Ibáñez y Raimer Caballero, y los de los prometedores Yoimar López y Keyler Cala, todos con experiencia en eventos del máximo nivel en Cuba.

“Vamos a salir con las expectativas en lo más alto”, apuntó Bárbaro Gil, al anticipar pronósticos para la temporada que se iniciará a comienzos del año entrante. “Estamos trabajando con los muchachos para que salgan a brindar el mejor espectáculo posible. Queremos que 2018 sea un buen año para el baloncesto de Camagüey”.