CAMAGÜEY.- Siempre que del boxeo camagüeyano se habla, salta al “ruedo” la inevitable pregunta: ¿y qué hay de la Serie Nacional por equipos? Tras imponerse en todas las categorías y eventos de Cuba, para los Guerreros de El Mayor sigue sin despejarse el camino hacia lo más alto de nuestros certámenes colectivos… a pesar de haber estado presentes en dos de las tres convocatorias organizadas.

Entre las causas se cuentan razones tan diversas como las veleidades del arbitraje --recuérdese la insólita clasificatoria regional del 2015, definida a favor de Villa Clara--, o las decisiones siempre polémicas de la Comisión Nacional, que el año pasado pasado impidió a las provincias elegir los rivales de sus atletas integrados dentro de la preselección mayor de la Isla y ahora dejó a Pinar del Río --el campeón absoluto del torneo-- fuera de la discusión por las medallas, al amparo de un tecnicismo ideado a última hora.

A más de uno ha llamado la atención el hecho de que la ausencia vueltabajera tenga como beneficiario directo a Guantánamo, provincia natal del entrenador jefe de la escuadra nacional, Rolando Acebal. Sin embargo, como en tantos otros asuntos relacionados con el Inder, la decisión de las instancias superiores ha sido inapelable.

Desde el punto de vista práctico, la ausencia de los Gladiadores pudiera favorecer al combinado camagüeyano. Sin ir muy lejos, en la edición anterior fueron los de la tierra del tabaco quienes se anticiparon a los nuestros en la lucha por el cetro.

Gracias a una bolsa regional mucho más amplia donde escoger, los pinareños siempre subieron al ring con la ventaja de haber nutrido su nómina de refuerzos con los mejores hombres del Occidente, incluidos varios de los que sientan plaza en “La Finca” como segundas figuras. Esa posibilidad no ha rendido tan pingües dividendos a los camagüeyanos, encuadrados dentro de una llave regional con numerosos gladiadores de valía, pero a quienes la jerarquía de primeros del escalafón convierte en “intocables” para un certamen como este.

A base de sus boxeadores “de casa” y de los “segundos hombres” los Guerreros han archivado par de medallas: el subtítulo del año pasado y la de bronce del 2014. Esta vez, su meta es cambiar de color.

“Iremos a un evento atípico, pero el equipo se encuentra en un excelente momento competitivo”, asegura Arístides Peralta Pérez, el comisionado provincial. Luego de completar el segmento regional sin mayores sobresaltos (totalizaron 402 unidades y vencieron en todos sus compromisos), los Guerreros viajan a La Habana para medirse a la selección capitalina, y a santiagueros y guantanameros, en un programa de cotejos que comenzará este lunes.

A priori, no hay claros favoritos. Póngase por ejemplo el ordenamiento final del año pasado, cuando los del Guaso quedaron terceros a falta de solo cinco puntos para alcanzar a Camagüey. La posibilidad de reforzar nómina con pugilistas de otras provincias hace que las diferencias sean aun menos visibles.

La franquicia agramontina subirá al encerado de la Ciudad Deportiva con sus mayores posibilidades en cinco divisiones. Los 49 contarán con los buenos oficios de hombres como el espirituano Jorge Griñán y el siempre combativo Damián Arce, mientras que en los 56 el dueto Ariel Pérez-Robeisy Ramírez (de concretarse la presencia del muchacho de la Ciudad Nuclear) pudiera resultar temible a la hora de las definiciones.

Los entendidos también lanzan pronósticos favorables para los ligeros welters Yoenlys Feliciano y Kevin Brown (el nuevitero mostró sus mejores cartas en el recién concluido “Cardín”), en tanto en los medianos dos rivales pactarán un armisticio para contribuir a la causa camagüeyana: el villaclareño Hugo Noriega y el cubiteño Yasnier Areu.

De Villa Clara también procede uno de los hombres más “seguros” dentro del cartel finalista de los Guerreros, el prometedor Osvani Morell, campeón mundial juvenil de los 81 kilos y único contrincante de cierto nivel para Julio César La Cruz dentro del panorama nacional. Su compañero de fórmula, el lugareño Raicel Poll (capitán de la escuadra) lo secundará en la defensa del apartado en el que parecen mayores nuestras posibilidades. Otros de los que se espera mucho son el 52 kilos Raicel Moncada, los 60 Víctor Águila (VCL) y Ruviel Nubiola, el 91 Ángel Nápoles, aunque según alerto Peralta Pérez, “en esta convocatoria pueden esperarse buenas noticias de cualquiera de nuestros boxeadores”.

Lo visto en las clasificatorias brinda un anticipo limitado de las potencialidades camagüeyanas pero no debe desdeñarse. Frente a los equipos de nuestra misma región los Guerreros fueron implacables. Reforzados, y con la motivación adicional de pagar viejas deudas, no hay que ser adivino para vaticinar que serán una maquinaria temible.