CAMAGÜEY.- Sucedió justo lo que no debía: una victoria de los Diablos Rojos conjugada con el empate de los Miuras ante el sotanero Cienfuegos. Como resultado, los santiagueros conquistaron su primer título en casi setenta años y los camagüeyanos vieron complicarse el ordenamiento clasificatorio que los mantiene en la segunda posición de la Liga Cubana de Fútbol (LNF).

Si bien sus 15 puntos les aseguran una discreta ventaja sobre los Tiburones avileños (13), cualquier desliz puede resultarles tremendamente costoso.

Con la victoria de los indómitos (que no dominaban una lid nacional desde 1949), el título de la 102ª LNF quedó fuera de discusión; no así el resto de las plazas del podio, por las que ahora mismo pueden contender camagüeyanos, avileños y –muy en segundo orden– los villaclareños del Expreso del Centro (11 rayas), con posibilidades de agenciarse la tercera posición.

Para despejar toda duda, los nuestros deben imponer sus condiciones a Las Tunas durante el par de encuentros que les quedan por disputar. El primero de ellos transcurrirá este sábado 2 de julio en la cancha de Sebastopol, en Minas. Será una oportunidad que los pupilos del DT Ernesto Villegas no deben desaprovechar, pues el otro compromiso –pendiente desde la quinta fecha– de ser necesario se jugaría en la siempre difícil grama del Ovidio Torres manatíense.

La jornada de este sábado, última del calendario oficial, se completa con los cotejos Villa Clara-Santiago de Cuba y Cienfuegos-Ciego de Ávila, siempre en predios de los primeros. En ambos casos, los rivales de la franquicia camagüeyana saldrán al campo con la ventaja de enfrentar a selecciones que no tienen nada que ganar o perder.

Sin embargo, los camagüeyanos tienen ante sí casi todas las cartas para llevar a feliz término sus pretensiones plateadas. En primer lugar, porque todo depende de sí mismos; en segundo, porque cualquiera sean sus resultados, ya tienen segura la medalla de bronce.