CAMAGÜEY.- Un gol de Liván Pérez catapultó a Camagüey hasta la segunda plaza de la Liga Nacional de Fútbol, que este sábado disputó su antepenúltima fecha. A los Miuras, ese resultado les representó el impulso necesario para escalar hasta la segunda posición del torneo, siempre al acecho de los Diablos Rojos de Santiago de Cuba, virtuales monarcas a pesar de los partidos por definir.

Los discípulos del DT Ernesto Villegas llegaban al “Sergio Alonso Grandal” con el antecedente de su triunfo de 2-0 en la primera vuelta, pero nadie se hacía la ilusión de que los esperaba un rival “fácil”. Como era dable prever, los avileños vendieron cara la derrota, y de acuerdo con medios de prensa locales, se mostraron particularmente agresivos durante el “primer período, en (el que) tuvieron varias oportunidades de anotar, pero erraron cuando más de un grito de gol quedó apagado en el graderío”. Camagüey, por su parte, “aprovechó bien las incursiones por las bandas, y si no hubo más anotaciones, fue porque el desespero también le jugó una mala pasada”.

La diana de Liván Pérez (al 52) puso fin a 411 minutos en los que la afición moronense no había lamentado un gol rival. También sirvió para “reorganizar” el ordenamiento de las selecciones, con la tropa del italiano Lorenzo Mambrini dueña del primer escaño (18 puntos), Camagüey en el segundo (14), y Ciego de Ávila (13) y Villa Clara (11) cerrando el pelotón de posibles medallistas. Ni Cienfuegos (6) ni Las Tunas (3) tienen ya posibilidades de imponer sus condiciones.

Precisamente cienfuegueros y tuneros serán los próximos contendientes del plantel agramontino. En el primer segmento, los nuestros derrotaron a los Marineros en la mineña cancha de Sebastopol y suspendieron el compromiso ante los del Balcón del Oriente Cubano. Con independencia de esos hechos, los Miuras no pueden confiarse, pues ambas formaciones resultan mucho más peligrosas en las circunstancias que se presentan ahora: jugando sin nada que perder y con dos de los tres encuentros programados en sus cuarteles generales.

Sin embargo, Camagüey no tiene otra alternativa que ganar, al menos si pretende mantenerse al acecho de los Diablos indómitos. Aunque la victoria de este sábado puede haberles asegurado la plata, quién sabe si aún sean capaces de hacer posible el “milagro” de canjearla en oro.