CAMAGÜEY.- Este sábado, con la devolución de la visita por parte de Villa Clara, los Miuras camagüeyanos iniciarán su andadura por la segunda fase de la presente Liga Nacional de Fútbol. Ante ellos se eslabonarán cinco fechas de juego –más una suspendida– que pudieran transitar hasta convertirse en héroes .

Sus opciones de medalla depende en buena medida de cómo sellen los compromisos ante el Expreso del Centro y los Diablos Rojos de Santiago de Cuba, hoy y el próximo sábado en la cancha de Sebastopol.

Las cuentas son claras. Tras la primera mitad de cotejos, los nuestros archivan dos triunfos e igual cantidad de armisticios, estos últimos precisamente ante sus rivales de la parte alta de la tabla (0-0 en Zulueta y 2-2 en el “Antonio Maceo” indómito). Con ocho puntos de doce posibles se mantienen segundos, una raya por detrás de los orientales y con ventaja sobre los naranjas en cuanto a juegos disputados y balance de goles.

De haberse celebrado el encuentro contra Las Tunas (que no ha podido ni ganar ni empatar en cuatro salidas), no resulta aventurado suponer que los Miuras ya estarían a la cabeza del escalafón, pero esa es una especulación que deberá esperar hasta el cierre del calendario oficial.

Para enrumbar hacia las posiciones del podio, los agramontinos necesitan –al menos- pactar sendos armisticios ante los líderes de los grupos clasificatorios del Occidente y el Oriente, aprovechando en todo lo posible el beneficio de la localía y las excelentes condiciones de la grama mineña.

Hasta ahora, su esquema de juego ha funcionado casi a la perfección. Su balance de goles, por ejemplo, se registra como el mejor del campeonato (+6, ocho anotaciones a favor por dos en contra) en liderato compartido con Santiago de Cuba (10-4). Duxney Espinosa y Armando Coroneaux, cada uno con cinco perforaciones (contando las de la fase regional) se distinguen como los artilleros más efectivos del cuadro regular que conduce el DT Julio “Lulo” Valero.

La actual temporada guarda muchas similitudes con la que hace un par de años condujo a los Miuras al título del Torneo Centenario, el primero de la provincia en casi cuatro décadas. Por entonces, se encargaron de rubricar un nuevo récord de victorias y se ratificaron como uno de los planteles más exitosos en la historia reciente del fútbol cubano. Mas en la temporada siguiente su desempeño fue poco menos que discreto, terminando el organigrama virtualmente en la zona de descenso.

Completada la primera vuelta de enfrentamientos, que para los Miuras semejó más una embestida constante y efectiva que los acercó a sus pretensiones de medalla, toca esperar porque en la segunda fase el ruedo les resulte igual de propicio. Empuje y sed de triunfos les sobran para que así sea.