Valero, campeón del pasado Campeonato Nacional de Fútbol (CNF) con los Miuras, sustituye en el cargo a Raúl González Triana, quién no pudo clasificar a Cuba al Mundial de Rusia 2018 ni a la Copa América del Centenario, este año en los Estados Unidos. Para conocer los detalles de su elección y hablar sobre las características de este nuevo período, Adelante.cu lo entrevistó horas antes de partir hacia La Habana para recibir formalmente el cargo.

--¿En qué momento acoges la noticia?

--El comisionado nacional me notificó la designación hace dos días, yo me encontraba enfocado en la preparación de los Miuras para la segunda fecha del CNF este sábado frente a Guantánamo. La decisión no me tomó de sorpresa porque sabía que como mejor entrenador del torneo pasado tenía opciones. Por ahora me han informado que voy a dirigir los dos partidos que se aproximan en la clasificatoria del Caribe para la Copa de Oro 2016: el 22 de marzo frente a Bermudas y el 29 versus Guayana Francesa, luego me incorporaría a la competencia doméstica con Camagüey. Tengo que viajar a la capital para reunirme con el colectivo técnico y programar mi asistencia a varios partidos campeonato que preceden las eliminatorias, con el objetivo de apuntalar nuestros criterios de selección.

--¿Cómo será la nueva preselección?

--Son elegibles todos los jugadores que intervienen en el CNF, de lo que observemos en cada partido se definirán los 25 idóneos para los próximos compromisos. Para nosotros lo más importante es la condición físico-técnica que presenten los atletas, los que mejor estén serán llamados.

--¿Cuál será la filosofía de juego del Cuba de Julio Valero?

--Desde el punto de vista táctico, será la misma filosofía que se ha intentado establecer en los últimos años. Pretendo potenciar el juego en el medio campo, con hombres que tengan buen trato al balón y una visión amplia del campo de juego. No es un secreto que me gusta explotar la acción por las bandas con atletas rápidos. Tengo el reto de que el equipo nacional compacte las líneas de juego y no fraccione su funcionamiento, esto nos ha golpeado últimamente.

“Tengo muy buena opinión del trabajo realizado por Raúl González Triana. El año pasado fui parte de su colectivo técnico y aprendí mucho con él, solo espero agregar mis particularidades a la base que él y otros cimentaron. Espero lograr un equipo más ofensivo, basado en la velocidad por los extremos, la comunicación en la media cancha y orden en defensa. No pretendo revolucionar nuestro estilo, somos parte de la cultura balompédica caribeña y solo espero optimizar ese juego y brindarle confianza a los jugadores. No podemos jugar como los españoles o los brasileños, ellos tienen un sello propio y difícil de imitar, nosotros tenemos que trabajar en crear un estilo particular que traiga los resultados que deseamos.

“Apuesto a que mis jugadores se diviertan en el campo, les doy la oportunidad de aportar su imaginación y fantasía al orden táctico que establezca el colectivo de dirección. Sé que al fútbol cubano le falta calidad para imponerse al más alto nivel, pero con lo que hay tenemos capacidad para lograr grandes cosas”.

--¿Tienen cabida en su plantel los veteranos del ciclo Triana?

--Para mí la edad no es un problema, si un jugador de 40 años está en buena forma física, tiene actitud y ganas de triunfar, entra en mis planes. Hay nombres establecidos en el panorama nacional que tendrán que demostrarle al nuevo colectivo técnico que aún tienen capacidad física y hambre de triunfo.

--Después de ganar el título de Cuba varios jugadores camagüeyanos fueron llamados a la preselección nacional, sin embargo, solo Yaisniel Nápoles quedó en la lista final. ¿Representa su nombramiento una esperanza para estos hombres?

--Para mí no es relevante la provincia que representen. Cuando se habla de Cuba el compromiso va más allá de territorios, rivalidades o representatividad. Si hay siete jugadores guantanameros que se merecen el llamado, estarán en la lista. Creo que entre mis muchachos hay algunos que pudieron hacer el grado en las últimas convocatorias, pero eso es pasado; si me demuestran ahora que son de la élite los llamaré a la preselección.

--Entre los conocedores priman criterios divididos en cuanto a su designación. Algunos piensan que debió escogerse a alguien con experiencia internacional...

--No le temo a las críticas, cada cual tiene su opinión y la respeto. Enfrento este reto con la voluntad de traer resultados positivos para la creciente afición del fútbol en la Isla. Es cierto que no tengo experiencia internacional, pero por el primer paso se inicia la carrera. Entiendo que la prensa y el público busquen resultados importantes a corto plazo y estén inquietos porque soy prácticamente un desconocido, pero los que conocen mis características como entrenador saben que para mí lo más importante es ganar. Pondré todo mi empeño y conocimiento en función de convertir los partidos en victorias, y si fallo, sabré reconocer los errores.

“Conozco varios nombres que pudieran haberse manejado para este cargo, incluso hay algunos entrenadores que en estos momentos no juegan un papel activo en nuestro panorama y merecen confianza, pero si me dieron el mando, tengo que preocuparme por hacerlo bien. Los que eligieron están conscientes de mis virtudes y deficiencias, soy un director que siempre está del lado de los atletas porque creo que mientras más confianza tengan, más podré exigirles en el terreno. En el criterio de elección se tuvo en cuenta la química que soy capaz de lograr en el colectivo porque la falta de confianza y la anarquía son problemas que hemos arrastrado por años a nivel nacional. Yo sé hasta dónde llegan mis capacidades y las de los futbolistas que voy a dirigir, por eso creo que Cuba puede mejorar sus resultados”.

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