CAMAGÜEY.- El once de Santiago de Cuba acabó con el sueño de los Miuras al derrotarlos este viernes con marcador de tres goles por uno, resultado que los deja fuera del podio de la 104 Liga Nacional de Fútbol de Cuba.

Camagüey llegó hasta la cancha de Rekortán con el objetivo de sumar al menos un punto, pero los actuales campeones nacionales comenzaron a romper las esperanzas con un tempranero gol de Jorge Villalón al minuto nueve. Tras el descanso, al 67, Villalón sumó su decimotercera diana del torneo (líder absoluto) para poner aún más difícil el camino del rebaño.

Fue entonces cuando Mario Matamoros multiplicó sus efectivos en ataque para buscar la remontada, pero Aníbal López aprovechó para terminar de noquear a los visitantes con una perforación a los 75 de tiempo corrido. El gol del descuento, al minuto 90, solo sirvió para que el capitán Armando Coroneaux llegara, desde el punto de penalty, a 107 goles en campeonatos domésticos.

Con este resultado los nuestros quedaron fuera del podio de premiaciones, pues el reglamento de esta liguilla final privilegia los resultados entre si en caso de igualdad, y como Villa Clara también terminó con 12 unidades y ganó 3-1 en Zulueta, los desplazó.

Hay que apuntar que este sistema de desempate no es justo para nuestro torneo, pues se utiliza generalmente cuando los equipos efectúan topes de ida y vuelta, porque si solo se ven las caras en una ocasión, el local siempre tiene ventaja.

Otra vez los constantes cambios estructurales de la Comisión Nacional perjudicaron a los camagüeyanos, pues hay que recordar que este juego ante los santiagueros estaba previsto que se jugara inicialmente aquí, pero luego del reajuste por la participación de los orientales en la Copa Caribeña de Clubes, los nuestros dejaron de ser anfitriones.

Ahora habrá que esperar hasta el próximo día siete para saber el rival de La Habana en la final de la Liga, pues si los Diablos Rojos vencen a Guantánamo llegan a 14 unidades, pero si empatan o pierden, será el Expreso del Centro quien discuta la corona. Del sexto al octavo lugar de la liguilla se ubicaron los conjuntos de Guantánamo (8), Cienfuegos (6) y Granma (2), por ese orden.

La temporada de los Miuras no puede calificarse de mala, pues, tras la compleja renovación generacional que afrontó la plantilla, aficionados y especialistas eran pesimistas en los pronósticos precompetencia. Por eso fue meritorio que clasificaran a la octagonal élite y dejaran fuera a equipos de calibre como Ciego de Ávila y Sancti Spíritus. Después del sorteo de refuerzos el equipo se creyó la posibilidad de alcanzar una medalla y luchó hasta último momento para ello.

El reconocimiento para Matamoros, que supo sacar lo mejor de jóvenes talentosos como Luismel Morris, Manuel Cruz, Felipe Hurtado, Jean Marcos Rodríguez y a experimentados como Coroneaux y Raidel Fernández, aunque el principal mérito del estratega fue lograr la verdadera unidad del grupo. Vendrán ahora los llamados “meses muertos”, período en que lo más importante será desarrollar las capacidades de los más nuevos, con la vista puesta en el podio del torneo para menores de 23 años y de la 105 Liga Nacional.