CAMAGÜEY.- Puede que con esa victoria Camagüey haya dado un paso notable en sus aspiraciones de llegar a la discusión de medallas. O puede que no. Solo su desempeño en lo que resta de la fase de grupos podrá determinarlo. Por lo pronto resulta meritorio que haya derrotado 3-2 a Granma, uno de los finalistas en las dos últimas ediciones del Campeonato Nacional de Fútbol.

Se trata de un triunfo que confirma lo que algunos ya venían diciendo: los agramontinos no están allí por consideraciones inmerecidas o falta de rivalidad a nivel de país. Su viaje a la capital, para medirse a las potencias de la Isla, es solo un primer paso, pero uno que han dado por méritos propios.

Antes del resultado a costa de los surorientales, los nuestros habían caído 1-5 en su compromiso con la escuadra de Pinar del Río y comenzaban a albergar serias dudas de una posible inclusión en la ronda élite. Sin embargo, ahora el ordenamiento de su grupo clasificatorio, el B, parece menos claro, pues aunque los de la Ciudad Monumento se mantienen de líderes, cualquier cosa puede suceder con el resto de los conjuntos que militan en la llave.

Vale recordar que Camagüey comparte segmento con Pinar del Río, Villa Clara y Cienfuegos, selecciones todas con suficientes argumentos como para pretender por derecho propio un asiento entre los cuatro grandes.

Cualquier “enroque” para nuestro tránsito hacia las primeras posiciones pasa por vencer en los partidos que faltan y esperar porque el resto de los conjuntos se enfrasquen en una lucha “fraticida”. A priori, ese se perfila como un escenario bastante difícil.