CAMAGÜEY.- Ahora mismo, la defensa de la medialuna y la producción ofensiva son dos de los mayores motivos de preocupación (y atención) para el mánager Orlando González. El hombre que el año pasado condujo a la franquicia tricolor hasta un meritorio sexto lugar, sabe que muchas de las “circunstancias” que lo favorecieron no estarán presentes en la ya cercana 57 Serie Nacional de Béisbol.

Al renacimiento previsible de potencias como Pinar del Río, Industriales y Santiago de Cuba, muy motivadas por la dirección de figuras emblemáticas de la pelota en Cuba, se suma la ausencia confirmada de Alexander Ayala, el hombre providencial de la temporada anterior.

El 2016 fue para el “cuatro” el año de su tan esperado como incierto “despegue”: líder en varios de los principales apartados ofensivos o incluido entre los primeros del país, esencial a la defensa y en la motivación de sus compañeros, notable a la hora definitoria de los play off de comodines… Suplir su ausencia será para Camagüey un reto cuya magnitud es difícil de valorar.

“Nos estamos preparando con el objetivo de que cada cual asuma una parte de la responsabilidad. Para nosotros, el cuarto bate tiene que ser el hombre que en ese momento esté en turno; sin importar cómo, su misión es traer al corredor que encuentre en circulación”, detalló hace poco días Orlando González. A su juicio, figuras como Leonel Moa hijo, Leonel Segura, Dariel Avilés, Pedro Smith y Jorge Cardoza tienen todas las herramientas necesarias para guiar al equipo en los procelosos “mares” de la primera mitad clasificatoria. “A veces basta con un fly oportuno, o una conexión a la banda contraria, con eso y un buen corrido de las bases se pueden hacer milagros”.

Durante la campaña 56 Camagüey logró agenciarse la mayoría de los compromisos que selló por diferencias mínimas, un aspecto que en la última década siempre había registrado guarismos adversos.

El otro punto de debate entre aficionados y especialistas es la defensa. En un escenario ideal el cuadro camagüeyano tendría como “sembrados” a Segura, Humberto Bravo y Ayala; para la antesala, en tanto, se manejaría la opción de abrir “partida” con Yosbel Pérez en busca de ofensiva, y cerrar con Rafael Lastre para asegurar el mejor enroque posible al defender marcadores cerrados.

De acuerdo con González, la ausencia de Ayala los ha obligado a buscar alternativas que incluyen mover a Lastre hasta el campo corto, y probar a otros hombres en cada una de las áreas que conforman la medialuna, pues “lo que no puede pasar es que el equipo se aferre a una sola formación”.

Tras cumplir su primera etapa de entrenamientos (este fin de semana fue anunciado el primer “corte” eliminatorio del concentrado), la “pre” de los Toros ya va perfilando algunos de sus posibles ascendidos a la nómina mayor. Aparte de los ya mencionados, se repiten nombres como los del receptor Yendri Téllez, los jugadores de cuadro Yusley Aramburo, Liván Amaro y Laidel Águila, y los jardineros Héctor Hernández y Yanmichel Flores.

El pitcheo deja menos espacio a la especulación. Solo una debacle pudiera impedir que José Ramón Rodríguez, Yariel Rodríguez y Dariel Góngora se “vistan” de abridores. Otro buen candidato para las aperturas sería Frank Madam, aunque en cuanto al staff Camagüey puede considerarse privilegiado: a los talentos del sub-23 suma una cantera de hombres con experiencia, que sin ser estrellas, sí tienen el oficio suficiente como para salir adelante en una liga como la nuestra.