CAMAGÜEY.- Un par de semanas atrás nadie hubiera sido capaz de anticipar que a estas alturas Camagüey estaría implicado en una batalla como la que ahora protagoniza. Por entonces, parecía que todo había sido definido con suficiente claridad: Santiago de Cuba y Camagüey serían los clasificados del Oriente a la ronda semifinal de esta Serie Nacional de Béisbol Sub-23, y detalles más o menos, el resto de los equipos se alinearían en los puestos inferiores del escalafón definitivo de la llave.

La mayores preocupaciones se centraban en cómo y a quiénes tocaría enfrentar en los cotejos de los mejores cuatro.

Pero nadie puede contar con una paloma antes cazarla. Mucho menos en la pelota, donde hasta el más favorito sale al terreno bajo la amenaza de que el rival más “débil” se le haga imposible de vencer.

En el caso de Camagüey los reveses sucesivos ante Granma y Holguín han servido para corroborarlo. Ciego de Ávila, superada de forma contundente cuando principiaba el torneo, también se encargó de complicarle la “vida” a los pupilos de Luis Ulacia, en tanto Sancti Spíritus se ha confirmado como la selección “incómoda” para los lugareños... en esta temporada y en las anteriores.

Ahora mismo, con balance de 20 victorias y 16 derrotas, los camagüeyanos comparten la tercera posición del apartado con Holguín y Sancti Spíritus, aunque el hecho de que los de la Ciudad de los Parques los hayan derrotado 3-1 durante su cotejo particular los pone en desventaja ante una hipotética situación de empate.

Para clasificar, Camagüey tiene una sola alternativa: barrer a Las Tunas en los cuatro partidos que se inician hoy en el estadio Cándido González y esperar porque Holguín y Granma (segunda con 21-15) se “autoeliminen” dividiendo honores en los cuatro encuentros que sostendrán hasta el próximo sábado. Cualquier otro desenlace para la jornadas por venir los deja fuera de la lucha por medallas.

Santiago de Cuba, ya clasificado con 25-11, solo tiene que esperar por su compañero de fórmula, pues los enfrentamientos que le quedan por delante contra Guantánamo se perfilan como de puro trámite.

Luego de la penosa bronca tumultuaria entre camagüeyanos y espirituanos, hace solo unos días en el “Huelga”, la historia de esta temporada ha entrado en su último capítulo con los Toretes apelando a un racimo de triunfos difícil pero no imposible de concretar. Toca ver si su casta de campeones les permite dar la embestida necesaria. Muy pocos hubieran podido imaginar que a estas alturas, tal sería la disyuntiva que les tocaría enfrentar.