CAMAGÜEY.- La Liga Agramontina de Béisbol ha puesto sobre el terreno a los mejores jugadores de esta provincia, o al menos, a los de mayores condiciones para ganarse un puesto en los Toros que saldrán al ruedo durante la 57ª Serie Nacional.

Entre todos, resalta la ausencia del veterano Marino Luis, quien luego de varios años retornó con particulares bríos al escenario doméstico. Sin embargo, sus servicios no fueron solicitados por ninguna de las formaciones en lidia, como parte de una estrategia que, según el comisionado Leonel Moa, “apuesta por continuar la renovación que ha venido experimentando el equipo Camagüey durante los últimos años”.

Así las cosas, entre la Academia, y los Ferroviarios, Agricultores y Criollos se han repartido viejos conocidos que con seguridad volverán a verse las caras en la preselección tricolor.

Pongamos por ejemplo la receptoría: amén de los talentos que emerjan del sub-23, resulta evidente que Elier Noa, Yendri Téllez e Irán Falcón se inscriben en cualquier convocatoria que tenga abiertas sus hojas de anotación. Tampoco parece posible llamar a filas sin contar con Humberto Bravo, Rafael Lastre, Yosbel Pérez o Pedro Smith, aunque hombres como Yuxley Aramburo o Liván Amaro han venido mostrando credenciales que obligan a tenerlos presentes, mucho más si ganan seguridad a la defensa.

En cuanto a los jardines, no queda más pregunta que la relativa a quiénes alternarán funciones con Yanmichel Flores, Héctor Hernández y Jorge Cardoza. Está claro que Avilés, Moa y compañía se “pintan” solos para luchar por un puesto en la nave que conducirá Orlando González, pero no vendrían mal algunos otros brazos para hacer la faena; si llegaran con fuerza al bate, mucho mejor.

Por lo visto, no parece tan cercano ese día, y la producción ofensiva deberá seguir dependiendo de las jugadas de ensayo y lo que puedan aportar maderos como los de Alexander Ayala o Hernández (en particular, cuando se eleve el nivel de los serpentineros rivales).

Hablando de los hombres de la lomita, resulta aplaudible la decisión de compartir los mejores tiradores entre todos los conjuntos, con la dirección de su trabajo a cargo de la Comisión. Si bien es cierto que la medida afecta la rivalidad que debe caracterizar este tipo de eventos, no menos cuestionable resulta el hecho de que vuelvan a celebrarse todos los encuentros en el estadio Cándido González, en lugar de compartir sedes entre los municipios más destacados de la última temporada doméstica.

Como sea, la Liga se juega hasta el próximo 25 en el Coloso de la Avenida 26 de Julio, sin tantas luces ni sorpresas en su guión, pero con unos cuantos de los imprescindibles para las próximas jornadas de la pelota lugareña.