CAMAGÜEY.- Para los de aquí se acabó la 56 Serie Nacional de Béisbol. Pero no es del todo una mala noticia: Los Toros de la Llanura se incluyeron entre los seis mejores de Cuba, resultado que no tenían desde el año 2007, bajo la dirección de Luis Borroto.

Muchos comentan que la clasificación de este año se debe a que Industriales y Pinar del Río comenzaron mal y no lograron recuperarse en la primera ronda de 45 juegos. Sin embargo, este redactor considera que los agramontinos hicieron el grado porque pusieron empeño y disciplina, cambiaron la mentalidad y explotaron el talento de sus jóvenes figuras.

Si mantienen el trabajo para la próxima campaña podrán igualar o mejorar el resultado. En mi opinión, estas son algunas claves de éxito para 2017:

  1. Si no emigran sus mejores peloteros podrán continuar consolidándose como equipo. (El éxodo no es solo internacional, recuerden que ya perdimos a William Luis Campillo, hoy con los cocodrilos de Matanzas.)
  2.  Continuar trabajando en la evolución del joven staff de lanzadores. No se puede permitir que los talentosos Yariel Rodríguez, José Ramón Rodríguez, Carlos Pérez, Dariel Góngora, Yosimar Cousín, Arbelio Quiroz y Frank Madam pierdan tiempo fuera de los diamantes o del campo de entrenamiento. La depuración del control y la incorporación de lanzamientos deben ser las premisas en el "tiempo muerto". De la consolidación de estos siete brazos depende el futuro del bullpen camagüeyano.
  3. Trabajar en la defensa. La inexperiencia de algunos y la falta de concentración de otros hicieron de la nuestra, una defensiva incierta. En el cuadro manda Alexander Ayala, pero el resto deja mucho que desear, incluso Rafael Lastre, supuesto utility defensivo. En los jardines se ha ganado en cobertura, pues casi todos poseen buen brazo y factor de rango, sin embargo, deben trabajar en la precisión de los disparos y la sensatez táctica.
  4. Fortalecer la ofensiva de 6 figuras. Si bien Humberto Bravo y Leonel Segura han mostrado soltura a este nivel, podrían trabajar en el tacto y el robo de bases para lograr mayor integralidad. Leonel Moas Jr. y Yendry Téllez aún no han mostrado su verdadero potencial ofensivo; el primero puede convertirse en el bateador de fuerza que necesita la novena, sin descuidar el tacto, principal enemigo de su ilustre apellido. El receptor ya se gana halagos en el cajón de bateo pero debe perfeccionar el swing para lanzamientos de rompimiento y trabajar con las pesas. El tercer puesto de la alineación le causó problemas a Héctor Hernández quien hizo transformaciones innecesarias en su swing para buscar fuerza, si ajusta su postura en el home play volverá a producir con mayor efectividad. Yosbel Pérez tiene una deuda consigo. Es una amenaza en nuestros campeonatos provinciales pero por problemas de indisciplina aún no triunfa al primer nivel. Si logra enfocarse en su carrera podría adueñarse del tercer o quinto turno en la alineación.
  5. El cuerpo de dirección debe continuar su superación. Si bien tienen el mérito lograr buena química dentro del conjunto, poseen lagunas en el manejo del bullpen, el corrido de las bases y la realización de algunas tácticas ofensivas. Los coach deben conocer mejor a sus corredores y mantener las concentración en dependencia del marcador. A la ofensiva no mostraron muchas herramientas en momentos claves. En el manejo del área de pitcheo no definieron roles, y en ocasiones sobreutilizaron a sus serpentineros. La selección de los refuerzos pudo ser mejor.
  6. Si Alexander Ayala mantiene el interés para liderar a este grupo de jóvenes, Jorge Cardosa continúa al tope de sus posibilidades ofensivas y los veteranos Yormani Socarrás, Alexis Mulató y Rodolfo Sorís aportan algo de tranquilidad en los relevos, los Toros podrían mantenerse entre los mejores elencos del país. El apoyo de las entidades deportivas y políticas y principalmente de los fanáticos que llenan el Cándido González, será vital para mantener la motivación del colectivo.

Esas son mis claves. Quizás no las únicas para continuar por la senda victoriosa, desconocida para la mayoría de los jugadores. Pero lo cierto es que ellos devolvieron la felicidad al coloso de la Avenida 26 de Julio y por eso merecen una Serie superior. Ya lo demostraron, bien pueden hacer historia en los próximos años.