Es difícil valorar en qué medida influirá el resultado del partido en las aspiraciones de los nuestros contra los de la Tierra de la Piña, pero lo cierto es que no será fácil encajar el golpe que representa haber perdido una victoria que podía considerarse casi segura, y más cuando sucedió ante los envíos de los dos principales cerradores del equipo.

En pocas palabras la historia es la que sigue. Para la ofensiva camagüeyana fueron definitorios los primeros tres capítulos, en los que el protagonismo corrió por cuenta Leonel Segura y Héctor Hernández, quienes con sendos cuadrangulares pusieron delante a la franquicia tricolor.

Los embates madero en ristre fueron complementados por el excelente trabajo –en debut como abridor– del santacruceño José Ramón Rodríguez (cinco entradas completas sin anotaciones).

Más tarde, Erislerys Basulto se encargaría de caminar el sexto y el séptimo sin mayores sobresaltos para poner a los nuestros a las puertas de una importantísima primera sonrisa a costa de los actuales campeones nacionales (recuérdese que, por ejemplo, en la campaña anterior el cotejo terminó con barrida favorable a los de la Trocha).

Pero fue entonces que llegó el octavo capítulo. Todo comenzó luego de que Yorbis Borroto cediera el primer; de ahí la sucesión de eventos se eslabonó con imparable de Humberto Morales a la pradera izquierda y descomunal vuelacercas de Yoelvis Fiss por esa misma banda, que de paso hizo saltar de la lomita al relevista camagüeyano.

Le sustituyó Yormani Socarrás, quien no pudo hacerse justicia en su segunda salida de la lid y, por ese orden, propinó pelotazo a Osvaldo Vázquez, le arrancó el segundo out de la entrada a Yorelvis Charles y soportó hit de Abdel Civil que puso hombres en los dos extremos de la medialuna y lo hizo entregar la pelota al también experimentado Vicyohandri Odelín.

Para decirlo en buenos términos, el “Viyo” no estuvo en su mejor noche. Su actuación se redujo a pasar por bolas a William Ponce, lanzar un wild que trajo otra para la goma y permitir la línea del emergente Yaimel Bravo que remolcó las del empate y al ventaja (5-4) con que los Tigres sellaron el encuentro.

Yennier Cano, el cerrador estrella de los vencedores, lanzó el noveno para asegurar el éxito.

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