CAMAGÜEY.- Nuevamente el avileño Luis Ernesto Quesada se “interpuso” en el camino del camagüeyano Carlos Daniel Albornoz rumbo a la titularidad juvenil del ajedrez cubano. Esta vez consiguió hacerlo de forma aun más lapidaria. Sus siete unidades –de nueve posibles– resultaron inalcanzables para el camagüeyano, quien antes de la primera movida se perfilaba como el jugador a vencer en la lid.

El excelente momento competitivo por el que atraviesa (2 475 puntos ELO y con la norma de Maestro Internacional ya completada) hacían de Albornoz un trebejista temible, respaldado además por la condición de local.

Pero la Escuela de Iniciación Deportiva Cerro Pelado, de esta central ciudad, fue para Luis Ernesto Quesada un escenario tan propicio como el mayabequense poblado de San Nicolás de Bari, donde el año pasado dio la sorpresa de convertirse en monarca de la convocatoria para menores de 18 años.

Esta vez el ordenamiento final masculino volvió a tenerlo como líder, igualado en puntos con el holguinero Arnaldo Fernández pero con la ventaja que le otorgaba el sistema de desempate. Albornoz, por su parte, debió conformarse con la tercera plaza, merced de sus seis unidades en nueve partidas.

De acuerdo con la información brindada por el comisionado provincial del juego ciencia, Raúl Varona, a nivel de provincias la representación de Villa Clara consiguió agenciarse el primer puesto, seguida en ese orden por las de Camagüey y Ciego de Ávila.

Las naranjas tuvieron su mejor desempeño en la justa para damas, donde la artemiseña Geydis Mantilla (ocho rayas) tuvo como escoltas a las villaclareñas Melissa Rodríguez Domínguez y Laura Díaz (ambas con seis puntos y medio).

El Campeonato Nacional Juvenil de Ajedrez se jugó este año bajo dos circunstancias poco propicias: la lejanía de su sede de competencias y lo ajustado del programa, que incluyó partidas en los horarios de la mañana y la tarde. Las acciones se desarrollaron entre el miércoles de la semana pasada y este lunes.