CAMAGÜEY.- Para quien haya escrito en términos deportivos los últimos doce meses, no será difícil recordarse “viviendo” en primera persona muchos de los acontecimientos que aquí se rememoran.

No son todos los que animaron nuestro mundo atlético a lo largo del 2016, sino solo apuntes de las historias protagonizadas por camagüeyanos; momentos de un año olímpico en el que la provincia volvió a consagrarse por derecho propio como un país, por obra y gracia –solamente– del esfuerzo de sus campeones.

ENERO.- Campeonatos Nacionales de Lucha. Un título inesperado y sin precedentes.

ABRIL.- Serie Provincial de Béisbol. La tercer corona consecutiva de los Príncipes.

JULIO.- Juegos Escolares Nacionales. Plaza fija entre las potencias; los mejores resultados en la gimnasia rítmica y el clavados.

AGOSTO.- Juegos Olímpicos de Río. La “cruz” de Julio César.

AGOSTO-NOVIEMBRE.- Nuestro futuros campeones por el mundo. Loidel Chapellí y Dainier Peró.

SEPTIEMBRE-NOVIEMBRE.- Torneos Nacionales de Ascenso. La clasificación indiscutida de los Tigres y las Panteras.

AGOSTO-OCTUBRE.- Serie Nacional de Béisbol. El “renacer” de los Toros.

NOVIEMBRE.- Torneo Nacional del Softbol de la Prensa. De las redacciones al terreno, con igual maestría.

NOVIEMBRE.- Serie Nacional de Béisbol Femenino. El subtítulo de la “Chicas Pimienta”.

DICIEMBRE.- Torneo Nacional de Boxeo Playa Girón. El triunfo más difícil.