LA HABANA.- Un buen cierre de 2017 tuvieron los gladiadores cubanos con la conquista de una medalla de oro y una de bronce en el Campeonato Mundial de lucha, categoría sub 23 años, que acogió en noviembre la ciudad polaca de Bydgoszcz.

En ese certamen universal alcanzó el título Reineri Andreu, de los 57 kilogramos (kg), que derrotó 6-1 en la gran final de su división a Mikyay Salim, de Bulgaria, para cerrar con broche dorado un formidable desempeño.

También en ese torneo Yudaris Sánchez, de los 69 kilos, venció 5-2 a la rusa Khanum Velieva para adueñarse de una de las preseas de bronce.

Otro momento importante para ese deporte aconteció en la cita del orbe absoluta, con sede en París, Francia, en agosto último, en la que los representantes de Cuba lograron tres metales bronceados, por intermedio de Oscar Pino (130 kg), Yowlys Bonne (61 kg) y Alejandro Valdés (65 kg).

Pino, gladiador del estilo grecorromano, fue el primero en asegurar su puesto en el podio de premiaciones con éxito de 3-1 ante Kiryl Hryshchanka, de Belarús, para completar así una gran actuación con cuatro victorias y un solitario revés.

En la modalidad libre, Bonne se impuso por superioridad técnica (10-0) al japonés Rinya Nakamura; mientras Valdés ganó 4-2 en pleito contra el belaruso Azamat Nurykau, para garantizar ambos el tercer puesto en sus divisiones.

A principios del mes de agosto llegaron más alegrías en el Campeonato Mundial de lucha para juveniles, con escenario en Tampere, Finlandia, donde las gladiadoras Sánchez y Lianna de la Caridad Montero, en los 55 kg, conquistaron medallas de plata.

Con esas dos preseas, Cuba hizo historia entre las damas, ya que en un certamen universal de cualquier categoría nunca se había logrado subir al podio.