Juan Miguel Echevarría ha protagonizado un desarrollo notable; hace menos de un mes llevó su marca histórica hasta los ocho metros con 28 centímetros. Foto: Tomada de zimbio.comJuan Miguel Echevarría ha protagonizado un desarrollo notable; hace menos de un mes llevó su marca histórica hasta los ocho metros con 28 centímetros. Foto: Tomada de zimbio.comCAMAGÜEY.- Con la participación, esta tarde, de Rose Mary Almanza en las semifinales de los ochocientos metros planos y, mañana, de Roberto Skyers en los relevos cortos, concluirá para Camagüey el Campeonato Mundial de Atletismo. Las últimas pruebas de esa justa tendrán lugar el domingo en el Estadio Olímpico de Londres.

Almanza viajó a la capital británica con el vigésimo mejor tiempo de su prueba en 2017 (1.59.11 min), y consiguió rebasar los heats eliminatorios con un discreto 2:01.43, ubicándose décima en el listado de 27 corredores que accedieron a semifinales. De hacerse con un puesto entre las ocho primeras, su actuación pudiera considerarse notable (desde hace tiempo la muchacha de la ciudad de Camagüey no se “cae” del minuto con 58 segundos en la doble vuelta al óvalo).

Skyers, por su parte, no parece llamado a integrar una de las postas de referencia. Para Cuba, el 4x100 masculino no es –ni con mucho– la mayor carta de triunfo, por lo que prácticamente cualquier registro que rebaje marcas ya será motivo de celebración. A todas luces, las apuestas de la Isla se concentrarán en el 4x400 para hombres, quinto en el mundial de relevos de este año en Bahamas.

Hablar del resto de los asistentes camagüeyanos demanda solo unas cuantas líneas. Yordan O’Farril, por ejemplo, no pudo pasar de semifinales de los 110 con vallas (fue descalificado luego de haber obtenido el boleto en la posición 22 de las eliminatorias). A todas luces, el santacruceño es un hombre de la media en esa disciplina y difícilmente conseguirá acceder a la élite. Poco más se debe decir de su coterráneo José Luis Gaspar, quien se ajustó a los conservadores pronósticos que lo antecedían: con 51.82 segundos quedó en la primera instancia de las vallas largas (puesto 33 entre 40 corredores).

El saltador de longitud Juan Miguel Echevarría es otro tema. Su evolución de los últimos tiempos bien vale un reconocimiento, y aunque quedó a las puertas de la final (a la postre marcó 7.86 metros, puesto quince del escalafón) nadie debe obviarlo en futuras proyecciones del atletismo en Cuba.

La delegación de la Isla se marchará de este mundial con la evidencia de que ya no son los tiempos en que Yipsi Moreno, Iván Pedroso y otros tantos reinaban de forma indiscutible. Una generación tan prometedora como inexperta ha tomado el relevo de aquella constelación de estrellas, pero le falta aún bastante por evolucionar.