Recientemente se efectuó en La Habana el seminario teórico del Partido Comunista de Cuba (PCC) y el de Vietnam (PCV) con  el propósito de analizar el papel de esas organizaciones en los procesos de actualización del modelo económico y social en isla caribeña y los conceptos básicos y fundamentos ideológicos  de la renovación en la nación asiática.

En la cita de dos  días  el vicepresidente cubano, Salvador Valdés, destacó los lazos de amistad entre ambas naciones,  al tiempo que destacó que los  líderes de esa antigua colonia europea  son ejemplos de resistencia frente a las fuerzas imperiales, de ahí que sus enseñanzas sean parte de nuestro arsenal ideológico, dijo Valdés.

Ambas naciones a despecho de la distancia geográfica tienen puntos en común, por ejemplo, luchar contra desafíos previstos e imprevistos y edificar una sociedad justa, equitativa y humanista, señaló el dirigente cubano.

Hoy -enfatizó- Cuba mantiene una ideología basada en las ideas del marxismo-leninismo y de los líderes de la Revolución, Fidel Castro y Raúl Castro.

La nación antillana vive una fase cualitativamente superior en la que se trabaja en el fortalecimiento de la militancia y los valores éticos en el seno de partido y de la sociedad, además de estrechar los vínculos entre el  PCC y las masas, apuntó Valdés.

Valdés subrayó que la mayor de las Antillas  está inmersa en un proceso de actualización complejo y gradual, y mencionó como prioridades para la actual etapa la unificación monetaria y cambiaria, la reestructuración y perfeccionamiento de los organismos de la administración central del Estado y la entrada en vigor de la nueva Ley de Inversión Extranjera y de la Zona Especial de Desarrollo de Mariel, entre otras.

Asimismo, agradeció al pueblo y gobierno de Vietnam su apoyo a Cuba en la lucha por poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde hace  más de medio siglo, como parte sus planes de destruir a la Revolución sin tener en cuenta el derecho internacional.

También expresó su gratitud por la postura de Hanoi de exigir el pronto encarcelamiento de tres antiterroristas cubanos presos en cárceles de Estados Unidos desde 1998.

Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero junto a René González y Fernando González (conocidos internacionalmente como los Cinco), fueron arrestados por las autoridades norteamericanas por prevenir acciones violentas que desde territorio estadounidense impulsaban contra Cuba grupos terroristas.

De ellos, sólo René y Fernando regresaron a Cuba tras completar íntegramente sus respectivas condenas, mientras que los tres restantes cumplen largas penas, pese a la campaña internacional que pide su liberación y pronto retorno a la Isla.

Al intervenir en el plenario, el  miembro del secretariado del Partido Comunista de Vietnam Tran Quoc Vuong destacó las relaciones bilaterales entre ambos Estados.

Recalcó que Vietnam al igual que la mayor de las Antillas prosiguen la construcción del socialismo teniendo como presupuesto las ideas del marxismo-leninismo, además de buscar nuevas vías de desarrollo alejadas del centralismo.

El dirigente partidista también resaltó la vigencia del pensamiento de líder Ho Chi Minh, de ahí que nunca se abandone la lucha por la independencia, el desarrollo y la paz.

Hoy Vietnam exhibe grandes logros con justicia y democracia, pero sin perder de vista las problemáticas que se plantean en la práctica, sentenció el dirigente partidista.

Al referirse a los aciertos y desafíos del proceso de renovación iniciado en el país indochino en 1986 puntualizó que en  las últimas tres décadas  el principal objetivo del PCV fue  promover el avance  de  las fuerzas productivas.

Además -agregó- de  liberar todas las potencialidades de la sociedad para el desarrollo, así como utilizar con eficiencia las oportunidades de la globalización para la inserción internacional.

En su opinión,  el  VI Congreso del PCV fue el punto de partida de las reconceptualizaciones acerca de los métodos y las formas de conducir la economía en la nación indochina, recordó.

El dirigente vietnamita destacó la importancia de la autoevaluación y la rectificación de errores, y como  se acordó crear las condiciones para que en el año 2020 Vietnam sea un país industrializado y moderno.

De acuerdo con diferentes fuentes informativas, el proceso de renovación o Doi Moi permitió reconstruir un país devastado por la guerra y convertirlo en una de las economías más fuertes del Sudeste asiático.

Tales éxitos -que incluye un crecimiento del Producto Interno Bruto  (PIB)  de un 7,0  por ciento - también se reflejan en varias aristas del desarrollo de la sociedad  vietnamita.

Haciendo un cálculo comparativo respecto al inicio del  Doi Moi en 1986  la economía se multiplicó  más de 3,5 veces y el PIB per cápita aumentó más de 3,2 veces.

Vietnam cumplió hasta el momento con cinco de los ocho objetivos de desarrollo del Milenio, ejemplo de ello es que  el índice de familias pobres se redujo  de 58  por ciento en 1993 a casi ocho  a finales del 2013, con algo más de 30 millones de personas que lograron salir de la pobreza.

Entre las estrategias de trabajo de la dirección de la nación asiática están el impulso a  las fuerzas productivas, liberar potencialidades para el desarrollo social, aprovechar eficientemente las oportunidades de  la globalización y adecuar las reglas del mercado con orientación socialista a sus necesidades concretas y al momento histórico.

También fue necesario el buen desempeño de las relaciones mercantiles como instrumento de la política económica,  pues se hace necesario que el Estado utilice mecanismos de regulación y control macroeconómicos.

Un elemento fundamental en el Vietnam de hoy es el reconocimiento de la economía del conocimiento como uno de los elementos vitales  en las líneas del desarrollo económico, de ahí  la importancia de  la educación, la ciencia y la tecnología  para  las fuerzas motrices de la industrialización.

Hoy Vietnam vive un proceso de renovación  de carácter revolucionario, profundo y radical, matizado por una  difícil contradicción entre lo viejo y lo nuevo, pero siempre teniendo como brújula la construcción  socialismo. El autor es reportero de la redacción Nacional

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