Ejemplos de esta cualidad de nuestro boxeo los tenemos bien cerca los camagüeyanos, en los coterráneos multicampeón Adolfo Horta y más recientemente Julio Cesar la Cruz, ambos verdaderos exponentes del poder de la esquiva y las entradas rápidas y con golpes certeros al cuerpo o el rostro de sus oponentes.
Desde luego que no es mi intención y no me creo tampoco capaz de ello, de dictar una conferencia sobre el deporte de los puños que tantas glorias ha cosechado y cosecha para nuestro país, a tal punto que se le considera, porque se lo ha ganado, una verdadera potencia en este arte que se realiza sobre el cuadrilátero.
El asunto es que la esquiva, el "bobing and weaving" (boxeador que se mueve mucho en el argot norteamericano) se ha convertido en una cualidad que los cubanos, porque es la experiencia que tengo, no dudo que en otros lugares sea bastante parecido o igual, se han visto obligados a desarrollar también para evitar ser golpeados o sufrir accidentes fortuitos cuando transitan por una de nuestras calles.
No es solo el hecho de que las vías lugareñas sean angostas y estrechas, sino que a cada paso están llenas de obstáculos, ya sean humanos o materiales, perpetuos u ocasionales, pero de todas formas constituyen una amenaza, un peligro latiente.
Si nota alguien conversando en la acera por donde usted transita, dispóngase a mover el torso a un lado u otro, con agilidad, como si esquivara una derecha recta, porque en el momento del cruce puede salir disparado un brazo o un codo del que gesticula exageradamente, como buen criollo, y causarle una lesión, y no se le ocurra bajarse hacia el contén sin mirar para atrás primero, hacia adelante después y por último hacia arriba porque la bicicleta, el triciclo, el carretón o cualquier artefacto rodante, pueden salir por donde menos se lo imagine.
Atención, ahora con este sol que "raja las piedras", sombrilla a la vista, no lo piense dos veces, encórvese como si le viniese encima un swing de izquierda, lo más que pueda, no se acuerde de sus problemas de lumbago, si lo tiene, peor es que pierda un ojo o sufra una severa lesión con la punta de los soportes del artefacto protector de los ultravioleta.
Si habitualmente utiliza una vía para trasladarse al trabajo u otro tipo de gestión, identifique las viviendas con rejas y sobre todo hacia qué lado abren (casi siempre a la izquierda y para la calle, violando la ordenanza urbanística), porque puede que al pasarla se abra bruscamente, no le dé tiempo a esquivarla y le propinen tremendo "mameyazo".
En el transcurso de la pelea vemos a boxeadores hacer una especie de fintas con los pies, como si fueran pasos artísticos, al parecer preparando una acción desde una mejor posición, practíquela cada vez que pueda, porque es muy probable que en su transitar mañanero por la acera la necesite, para evitar pisar el desecho fisiológico del perrito o del perrón, que tempranamente fue sacado a hacer sus necesidades a la vía, porque si no es lo suficientemente rápido, en percatarse del obstáculo, sufrirá "heridas" no sangrantes, y será portador por varias horas de un mal olor que todos notarán y usted pensará cabalísticamente, que se le "saló" el día.
Estas y otras razones que no enumero, son las que me hacen pensar, que el "weaving" no es solo una cualidad de nuestra escuela boxística, que muchos dividendos le ha aportado, sino que es patrimonio también de nosotros los camagüeyanos y los cubanos, por el poder de esquiva que hemos adquirido obligados por la práctica diaria, cotidiana y que desde luego contribuye a preservarnos física e higiénicamente y mantenernos en forma para cualquier combate.
{flike} {plusone} {ttweet}





